Un disparo en Minneapolis resonó a más de mil millas de distancia. La muerte de Renee Nicole Good, abatida por un agente de ICE durante un operativo federal, desató protestas en Washington DC y volvió a colocar a las comunidades inmigrantes en el centro de una conversación incómoda: ¿hasta dónde llega el poder de ICE y quién responde cuando se cruza la línea? En el Distrito, la indignación se tradujo en marchas, consignas y una sensación compartida de vulnerabilidad.
Protestas en el suroeste de DC
La protesta arrancó poco después de las 5:00 pm del miércoles 7 de enero en Hancock Park, cerca de L’Enfant Plaza. Decenas de personas se congregaron para exigir justicia por la muerte de Good, lo que provocó cierres viales móviles y estacionarios en el suroeste de DC. La Policía Metropolitana confirmó que los manifestantes marcharon por D Street y terminaron concentrados en la cuadra 500 de la calle 12 SW, con bloqueos parciales hasta entrada la noche.
DC: protest in response to ICE's murder of a Minneapolis woman happening shortly at Hancock Park (by L'Enfant). Join if you can. pic.twitter.com/66cAcwNxSK
— Maria Langholz (@MariaLangholz) January 7, 2026
Organizaciones y nonprofits al frente
Detrás de la movilización hubo una red de organizaciones con fuerte presencia comunitaria. Movimiento Migrante DC encabezó el llamado, acompañado por Anakbayan DC, organización juvenil filipina, además de DC Against the Trump Agenda Coalition, ILPS Baltimore-DMV y Metro DC Democratic Socialists. Para estos grupos, el caso no es aislado, lo ven como otro ejemplo de cómo las políticas migratorias federales impactan directamente a comunidades racializadas, incluso fuera de los operativos.
El tiroteo que encendió la mecha
El miércoles por la mañana, alrededor de las 9:30 am, agentes de ICE realizaban lo que describieron como “operaciones dirigidas” en Minneapolis cuando Renee Nicole Good, de 37 años, terminó muerta por tres disparos. Testigos aseguraron que el vehículo de Good no avanzaba hacia los agentes cuando uno de ellos abrió fuego a través de la ventana del conductor. El alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, rechazó la versión federal de “defensa propia” y la calificó sin rodeos como “bullshit”.
Dos relatos, un video y muchas preguntas
Las autoridades federales sostienen que Good “armó” su vehículo y trató de atropellar a los agentes, mientras que un video del incidente muestra a un agente esquivando el automóvil antes de disparar. ICE afirma que el oficial temía por su vida; los críticos responden que el miedo no puede ser licencia para matar. La contradicción entre el video, los testimonios y el discurso oficial alimentó la desconfianza y aceleró la reacción pública.
El DMV responde: condenas, pedidos de investigación y silencios
Los líderes políticos del área no tardaron en pronunciarse. El senador de Maryland Chris Van Hollen fue contundente: “Es grotesco escuchar a Kristi Noem justificar su muerte… no podemos confiar en una palabra de esta administración”. El congresista Jamie Raskin pidió una investigación del Congreso y que la secretaria de Seguridad Nacional comparezca ante el Comité Judicial. En Virginia, el senador Mark Warner exigió una investigación completa y recordó que ICE opera hoy con un presupuesto récord de $75 mil millones de, mayor que el de casi todos los ejércitos del mundo.
La Casa Blanca cierra filas con ICE
Desde la otra orilla política, el presidente Donald Trump defendió a los agentes y llamó a la víctima una “agitadora profesional”, culpando a la “izquierda radical” del aumento de la tensión. La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, respaldó la narrativa de defensa propia y sugirió que manifestantes reciben entrenamiento para usar vehículos contra la policía. Para muchos en DC, estas declaraciones no calmaron los ánimos: los avivaron.

Lo que sienten los inmigrantes en DC: miedo que no sale en video
Más allá del debate político, el impacto se siente en la calle. Organizaciones comunitarias advierten que casos como este profundizan el temor entre inmigrantes, incluso aquellos con estatus legal, y reducen la disposición a denunciar delitos o interactuar con autoridades. “Si ICE no rinde cuentas, nadie está a salvo”, repetían manifestantes en DC, una frase que resume el clima de desconfianza.
La muerte de Renee Nicole Good convirtió una mañana en Minneapolis en una noche de protesta en Washington DC. Mientras la Casa Blanca defiende a ICE y líderes locales exigen rendición de cuentas, las comunidades inmigrantes del Distrito quedan atrapadas entre el miedo y la protesta. Para los inmigrantes del área metropolitana, el caso de Renee Nicole Good no es solo una noticia: es una advertencia sobre su propia vulnerabilidad.