Los fanáticos de los Washington Commanders ya tenemos el primer vistazo de lo que podría reemplazar al viejo RFK Stadium. Los Commanders presentaron este jueves las primeras imágenes de su futuro estadio en ese terreno histórico del este de la ciudad. El diseño está a cargo de HKS, la firma que creó estadios de la NFL como el SoFi Stadium en Los Ángeles.
Un estadio cubierto para 70,000 personas
El plan contempla un estadio con capacidad para hasta 70,000 aficionados y un techo curvo y transparente, algo que muchos en DC —incluida la alcaldesa Muriel Bowser— hemos pedido durante años para no depender del clima. La idea es que el espacio funcione todo el año, no solo para partidos de fútbol americano, sino también para conciertos y eventos comunitarios.
Un guiño al RFK que conocemos
El diseño no borra la historia del lugar. La forma del techo recuerda la silueta del antiguo RFK Stadium, un punto de referencia para generaciones de washingtonianos. La fachada también incorpora elementos clásicos, como columnas, en respuesta a solicitudes de aliados del presidente Donald Trump que participan en la revisión del proyecto.
Un espacio pensado para la comunidad
En un comunicado, los Commanders describieron el estadio como un “destino dinámico durante todo el año para deportes, entretenimiento y participación comunitaria”, con prácticas de diseño sostenible y espacios inmersivos que buscan cambiar la experiencia de los aficionados. El enfoque va más allá del fútbol y apunta a convertir el área en un punto de encuentro para la ciudad.
“El objetivo es crear un estadio que amplifique la energía del fútbol, apoye eventos durante todo el año y se convierta en un espacio del que la comunidad pueda sentirse orgullosa”, afirmó Mark Clouse, presidente de los Commanders.
¿Qué viene ahora?
Antes de que se ponga la primera piedra, el diseño deberá ser evaluado por la National Capital Planning Commission. Si recibe aprobación, la meta del equipo es que el estadio esté listo en 2030, transformando el antiguo sitio de RFK en un nuevo punto de encuentro para quienes vivimos en la ciudad.
Para Washington DC, este proyecto no es solo un nuevo estadio: es una oportunidad de reimaginar un terreno histórico con un espacio moderno, cubierto y pensado para usarse todo el año. Aún quedan pasos por delante, pero las primeras imágenes ya abren el debate sobre el futuro de RFK y su lugar en la ciudad que llamamos hogar.