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Aniversario de Trump marca un DC más vigilado y protestas constantes

Washington, DC cumple un año bajo el segundo mandato de Trump con calles más vigiladas, protestas constantes y un debate sobre seguridad, inmigración y autonomía local que no da tregua.

Foto de EFE.

Hace un año, bajo la cúpula del Capitolio, Donald Trump volvió a jurar como presidente de Estados Unidos, acompañado por expresidentes, legisladores y líderes empresariales. Doce meses después, Washington, DC se siente distinta: más presencia federal en las calles, debates sobre seguridad pública y protestas que se vuelven habituales en el paisaje urbano.

Una capital más vigilada que turística

En el Distrito, la presencia federal dejó de ser solo institucional para volverse cotidiana. Patrullas de la Guardia Nacional, agentes federales y operativos conjuntos forman parte del paisaje urbano, desde el Capitolio hasta barrios residenciales. Para James, residente de DC desde hace más de una década, la seguridad ha aumentado, pero no sin costos.

“La Guardia Nacional sí mantiene el crimen abajo, pero no necesitamos a ICE, alguaciles y Seguridad Nacional juntos para arrestar gente sin razón”.

Otros vecinos describen a WTOP una ciudad que avanza con cautela. “La gente sale menos”, explicó Gabriel, de 29 años. “No es contra los soldados, pero su sola presencia eleva la tensión”. Kalin, conductora de Uber, lo resumió de forma directa:

“La gente está más a la defensiva. Nunca sabes qué te vas a encontrar al salir”.

Una ciudad con pocos defensores y muchos observadores

El malestar no sorprende en una ciudad que en 2024 votó de forma abrumadora contra Trump: casi 300,000 votos para Kamala Harris frente a poco más de 21,000 para el entonces candidato republicano. En ese contexto, no sorprende que, tras más de una hora de entrevistas en H Street NE, solo un residente calificara como positivo el primer año del presidente en su segundo mandato.

Ese residente, que se identificó como “Blue” y dijo haber vivido 20 años en la ciudad, relató haber sobrevivido a un tiroteo en el pasado. “Me dispararon nueve veces”, contó. Para él, la mayor presencia federal se traduce en tranquilidad.

“La ciudad está más segura”, dijo al explicar por qué respalda los cambios que ha visto.

En el Distrito, Trump gobierna sin luna de miel, pero no sin respaldo puntual.

Protestas, inmigración y temor entre familias migrantes

El primer aniversario del segundo mandato estuvo marcado por Pershing Park lleno de manifestantes, carteles contra ICE y marchas que reflejan temor e indignación. Manifestantes denunciaron redadas de ICE, deportaciones y falta de debido proceso.

Chris Newman, de Silver Spring, Maryland, señaló que la presencia de ICE genera miedo incluso entre familias con hijos nacidos en EEUU, que temen detenciones erróneas o separaciones familiares.

Uno de los detonantes recientes más visibles fue la muerte de Renee Nicole Good, de 37 años, asesinada por un agente de ICE en Minneapolis durante un operativo. El caso encendió protestas en DC y reavivó el debate sobre el uso de la fuerza federal.

Lo que la Casa Blanca celebra

Desde la Casa Blanca, el balance luce distinto. En el aniversario de su investidura, Trump destacó lo que considera logros en seguridad y economía, incluyendo la baja de la gasolina a un promedio de $2.31 por galón.

Pero más allá de los titulares, algunas decisiones del primer año han tenido impacto tangible en la región, según POLITICO. Se aceleraron proyectos científicos y tecnológicos con repercusión en Maryland, hogar de NIH y FDA, y se impulsaron programas de capacitación laboral rápida que benefician a comunidades de Virginia con alta demanda de certificaciones profesionales.

Además, la coordinación federal para el Mundial 2026 ha agilizado trámites consulares y de seguridad, elevando la proyección internacional del área, aunque también sumando nuevos desafíos logísticos para el DMV.

Autonomía en riesgo y un clima político enrarecido

Más allá de la seguridad y la inmigración, muchos residentes temen por la autonomía del Distrito. “Tenemos que levantarnos y proteger el Home Rule, porque en cada oportunidad que tienen de quitárnoslo, lo intentan”, advirtió la activista Nee Nee Taylor durante una de las manifestaciones.

El despliegue de tropas y la declaración de emergencia reavivaron el debate sobre la autonomía local, recordando que la capital no es solo sede del gobierno federal, sino una ciudad con derechos propios.

Un año después, DC sigue en tensión. Las calles están más vigiladas, las protestas se repiten y los debates sobre justicia, inmigración y autonomía local marcan cada jornada. Para algunos, la ciudad se siente más segura; para otros, cada patrulla y cada operativo es un recordatorio de que la vigilancia y la polarización se han convertido en la nueva normalidad de la capital más poderosa del mundo.

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