Un nuevo informe de la American Lung Association (ALA) revela que vivir en el DMV aún implica enfrentar riesgos importantes relacionados con el tabaco. Las calificaciones no son solo letras: reflejan menos recursos para programas de prevención y cesación, mayor exposición al humo y un riesgo creciente para jóvenes y adultos.
Virginia, el estado más rezagado
Virginia es el estado con los desafíos más críticos. Actualmente, invierte solo $11,7 millones en prevención, apenas una fracción de los $91,6 millones recomendados por los CDC. Los impuestos al cigarrillo son bajos (60 centavos por paquete) y no existen leyes que restrinjan el tabaco saborizado, un producto que atrae especialmente a los adolescentes.
Como resultado, Virginia recibió múltiples F en el informe de la ALA. Además, todavía hay vacíos legales en la protección contra el humo de segunda mano en lugares de trabajo y espacios públicos.
Maryland y DC: avances con vacíos
Maryland ha progresado en algunos frentes. Logró una A en leyes de espacios laborales libres de humo, pero mantiene el uso de tabaco saborizado y carece de inversión suficiente en programas para dejar de fumar. DC, aunque prohibió el tabaco con sabor y aumentó impuestos, también recibió una F en financiamiento para prevención, limitando su capacidad de apoyar a quienes desean dejar el tabaco. Para los residentes, esto se traduce en mayor riesgo de enfermedades respiratorias y cardiovasculares, además de presión sobre los servicios de salud.
La amenaza del tabaco saborizado en jóvenes
El tabaco saborizado no es solo una opción más, es la puerta de entrada para menores. Según el Dr. Amit “Bobby” Mahajan, estos productos están diseñados para atraer a los niños. En Maryland, casi 15,9% de los estudiantes de secundaria consumen productos de tabaco, y 14,3% usan dispositivos electrónicos. La ALA alerta que los recortes federales, como la eliminación de campañas educativas (Tips from Former Smokers) en 2026, podrían empeorar la situación y aumentar el riesgo de que los jóvenes comiencen a fumar.
Cómo evalúa la ALA a los estados
El informe State of Tobacco Control evalúa cinco áreas clave:
- Financiamiento para prevención y cesación
- Leyes de espacios libres de humo
- Impuestos al tabaco
- Acceso a servicios para dejar de fumar
- Restricciones a productos saborizados
Cada área recibe una calificación de la A a la F. La inversión en prevención es efectiva y rentable: en California, cada dólar invertido en control del tabaco ahorró $155 en gastos de salud
Mejorar estas políticas no es solo una cuestión de leyes; es asegurar que todos en el DMV respiremos aire limpio y que nuestros hijos crezcan libres de adicciones.