Bad Bunny no solo domina las listas de éxitos globales, sino que ahora también conquista las aulas universitarias. La Universidad de Maryland lanzó un curso dedicado al fenómeno cultural y musical del artista puertorriqueño, reconociendo su impacto en la música, la identidad latina y la sociedad contemporánea.
Del Super Bowl a la universidad
Su histórico show del Super Bowl LX, completamente en español, dejó a millones pegados a la pantalla: 128.2 millones de espectadores, convirtiéndose en el cuarto más visto de la historia, solo detrás de Kendrick Lamar, Michael Jackson y Usher.
Y apenas unas semanas después, lo están estudiando en la Universidad de Maryland. El curso, titulado “Contemporary Puerto Rican Musicality: From Plena to Bad Bunny”, está impartido por el profesor Juan Carlos Quintero-Herencia, escritor y crítico originario de Puerto Rico. Los estudiantes examinan cómo Benito Antonio Martínez Ocasio, mejor conocido como Bad Bunny, experimenta con géneros que van del reguetón al trap y la salsa, mientras entrelaza la historia puertorriqueña y los problemas sociales de la isla en su música.
Bad Bunny como poeta y crítico cultural
Para Quintero-Herencia, Bad Bunny es “el poeta contemporáneo más importante de Puerto Rico”. Sus letras se estudian como poesía, y los estudiantes las analizan junto a obras de escritores y pensadores políticos puertorriqueños como Salvador Brau y Tite Curet Alonso. Así, las canciones del artista funcionan como documentos culturales que reflejan la identidad, la resistencia y la memoria colectiva de la isla, convirtiéndolo en un caso de estudio académico único.
Autenticidad y lenguaje que conecta
“Nadie se ve, se siente o suena como Bad Bunny”, dice Quintero-Herencia. Su música trasciende el lenguaje y muestra una sofisticación notable. A diferencia de otros artistas, Bad Bunny no “neutraliza” el español puertorriqueño: mantiene la jerga local, los ritmos inventivos y los matices culturales que refuerzan identidad y memoria histórica. Su álbum Debí Tirar Más Fotos, primer álbum en español en ganar el Grammy a Álbum del Año, es un ejemplo de cómo su música puede emocionar y conectar más allá de las palabras.
Un artista con impacto social
Desde su video protesta El Apagón, que aborda gentrificación, apagones y colonialismo en Puerto Rico, hasta su activismo en temas de equidad y derechos sociales, Bad Bunny proyecta los problemas de la isla al mundo.
“La gente aprende sobre estos temas no desde la academia o la política, sino gracias a Bad Bunny”, explica Quintero-Herencia.
Su show en el Super Bowl también despertó emoción entre los estudiantes, y Quintero-Herencia destaca: “Benito mostró que el español no es un idioma extranjero en Estados Unidos. El país no tiene sentido si no tomamos en cuenta todas las contribuciones de quienes viven, trabajan y sueñan en español”. Su música conecta con audiencias de todas las edades y nacionalidades, reafirmando su alcance global y su papel como fenómeno cultural.
Un curso que refleja la cultura contemporánea
El curso no solo analiza la discografía de Bad Bunny, sino también su influencia en moda, redes sociales y representación mediática. Los estudiantes discuten letras, videoclips y cómo el artista desafía estereotipos dentro y fuera de la música, demostrando que la cultura urbana latina es un espacio de creatividad, crítica y cambio social.
Con esta iniciativa, la Universidad de Maryland se suma a otras instituciones que reconocen la relevancia cultural de artistas latinos. Bad Bunny deja de ser solo un ídolo musical para convertirse en un puente entre generaciones, culturas y tradiciones, y un orgullo latino que inspira a la comunidad del DMV y más allá.