En un movimiento estratégico que combina proyección deportiva y alto impacto mediático, D.C. United anunció este jueves en Baltimore una alianza con autoridades locales para explorar el desarrollo de fútbol profesional en la ciudad, en un momento marcado por la creciente expectativa ante el enfrentamiento contra Inter Miami el próximo 7 de marzo.
El CEO y copresidente del club, Jason Levien, acompañado por el alcalde Brandon Scott, delineó una visión que busca ampliar la huella del equipo más allá de Washington, consolidando el corredor deportivo entre la capital del país y Maryland.
La propuesta contempla la creación de nuevas estructuras competitivas vinculadas a la organización, incluyendo un equipo femenino profesional, una franquicia masculina de desarrollo y una academia juvenil con infraestructura propia. Baltimore, una de las principales ciudades del país sin fútbol profesional outdoor, emerge así como un mercado con potencial estratégico dentro del crecimiento sostenido del deporte en la región.
El efecto Messi
El anuncio se produce en la antesala del duelo entre D.C. United e Inter Miami en el M&T Bank Stadium, un recinto con mayor capacidad que Audi Field y seleccionado para albergar un partido que ha sido promovido ampliamente ante la posible presencia de Lionel Messi.
Desde su llegada a la MLS, Messi ha elevado el perfil comercial y mediático de la liga, generando récords de asistencia y una atención internacional renovada en cada ciudad donde se presenta. Para D.C. United, disputar este compromiso en Baltimore representa no solo una oportunidad deportiva, sino también una plataforma para fortalecer su alcance regional y su conexión con nuevas audiencias.
Visión de crecimiento
Durante la presentación también se mencionó la posibilidad futura de desarrollar un estadio específico para fútbol en Baltimore, acompañado de un complejo formativo orientado al talento juvenil. Las conversaciones se encuentran en una etapa inicial y formarían parte de un esquema de colaboración institucional que requerirá análisis y planificación adicional.
El planteamiento se alinea con el impulso que vive el fútbol en Estados Unidos en la antesala del Mundial 2026, evento que ha acelerado iniciativas de infraestructura y expansión en distintas ciudades del país. Aunque Baltimore no fue seleccionada como sede mundialista, el interés por posicionarse dentro del mapa futbolístico nacional es evidente.
Más allá de un partido
Si bien el enfrentamiento ante Inter Miami funciona como catalizador inmediato, el mensaje transmitido por la directiva de D.C. United apunta a una estrategia de largo plazo: ampliar su presencia territorial, diversificar su estructura deportiva y consolidar una base de aficionados más amplia en el área metropolitana extendida.
El 7 de marzo servirá como prueba de convocatoria y vitrina regional. Lo presentado este jueves en Baltimore, sin embargo, busca proyectarse mucho más allá de una sola noche de fútbol.