Los recortes masivos del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE) sacudieron la economía del área metropolitana de Washington DC. A un año de su creación, los legisladores celebraron una audiencia para evaluar cómo estos despidos afectaron a la fuerza laboral federal y a las comunidades locales, y por qué estos cambios preocupan a los residentes
Una audiencia fuera de Capitol Hill
El jueves 12, miembros del Comité de Supervisión y Reforma Gubernamental realizaron una audiencia de campo en Fairfax County, Virginia, un mecanismo que permite escuchar testimonios directamente en las áreas afectadas. La sesión liderada por el congresista James Walkinshaw y el miembro de mayor rango Robert Garcia analizó los impactos económicos y humanos de los recortes.
Walkinshaw señaló: “En el distrito 11 de Virginia, más de 50,000 personas trabajan en el gobierno federal y muchas de ellas están aquí hoy”. Garcia añadió: “Esta región concentra la base de nuestra fuerza laboral federal y estos cambios afectan toda nuestra economía”.
Despidos masivos y cifras alarmantes
Entre 2025 y 2026, DOGE provocó la salida de más de 317,000 empleados y contratistas federales, incluyendo la desmantelación de USAID, cancelación de programas y eliminación de subvenciones. Aunque DOGE afirma haber ahorrado $215 mil millones, expertos independientes calculan que los ahorros reales rondan entre $1 y $7 mil millones, muy lejos de los $2 billones que Elon Musk dijo que DOGE salvaría a los contribuyentes.
El DMV sufrió especialmente, con hasta 50,000 empleos perdidos solo en Virginia y Maryland, afectando sectores clave de la economía local y generando incertidumbre sobre el futuro laboral de la región.
Testimonios de primera mano
Exfuncionarios federales relataron despidos caóticos y peligrosos. Kenneth Bledsoe, exabogado de USAID en la República Democrática del Congo, describió la difícil evacuación de su familia entre explosiones y disparos, seguida por la pérdida de su empleo al regresar a Washington.
“Nos quedamos estupefactos. USAID, conocida por su labor humanitaria, se convirtió en blanco de teorías de conspiración y cambios abruptos”, recordó Bledsoe.
Doreen Greenwald, otra exempleada federal del DMV, dijo: “Amaba ser servidora pública. Sabía que mi trabajo hacía la diferencia en la vida de las personas. Por eso elegí el servicio federal”. Krista Boyd, exauditoria independiente, agregó: “Estoy aquí para encender las alarmas”.
Consecuencias políticas y sociales
Los recortes de DOGE provocaron reacciones políticas intensas. Legisladores demócratas criticaron los despidos y exfuncionarios republicanos, como Barbara Comstock, pidieron disculpas a los trabajadores federales afectados.
“Estos recortes fueron atroces y traumáticos”, señaló Comstock.
Los legisladores advirtieron que el DMV enfrentará efectos duraderos, desde la reducción de empleos hasta la posible reubicación de agencias, impactando no solo a los empleados sino también a la economía local: vivienda, comercio y servicios sentirán el golpe.
La audiencia sobre los recortes de DOGE mostró cómo los cambios en la fuerza laboral federal afectaron directamente al DMV. Más allá de las cifras, los testimonios reflejan un impacto humano profundo y la urgencia de políticas que protejan a los trabajadores y a la economía local frente a decisiones abruptas y polémicas. La región observa con atención cómo los legisladores actuarán para mitigar estos efectos y garantizar la estabilidad del sector público.