Virginia podría sumarse a la ola de estados que están aplicando impuestos más altos a los más ricos. La propuesta, que avanza en la Asamblea General, busca generar fondos adicionales para escuelas públicas, cuidado infantil y vivienda asequible, y podría tener efectos directos en los residentes del área metropolitana.
La propuesta de la nueva tarifa impositiva
La Cámara de Representantes de Virginia estudia el House Bill 188, presentado por la delegada Kelly Convirs-Fowler del distrito 96 de Virginia Beach. El proyecto busca crear un nuevo tramo impositivo del 10% para ingresos anuales superiores a $1 millón, a partir del año fiscal 2026. Actualmente, todos los ingresos sobre $17,000 pagan una tasa fija del 5.75%.
La ley detalla cómo se utilizarán los recursos adicionales:
- 50% para escuelas públicas.
- 30% para subsidios de cuidado infantil.
- 20% para el Virginia Housing Trust Fund.
Además, incluye ajustes técnicos al código tributario. Actualmente, el proyecto está en comité y aún no se ha votado.
Una tendencia que gana fuerza en EEUU
Virginia no es un caso aislado. Estados como Washington, Rhode Island y California también buscan gravar a los millonarios, mientras que vecinos como West Virginia y Carolina del Norte reducen impuestos para atraer inversión.
Expertos como Lucy Dadayan del Urban Institute destacan que los estados azules buscan financiar prioridades crecientes sin afectar a la población general: “Algunos estados están aplicando sobrecargos dirigidos a altos ingresos como manera de financiar prioridades sin subir impuestos amplios”.
Massachusetts sirve de ejemplo, su “Fair Share Amendment” grava un 4% adicional a ingresos sobre $1 millón y generó $3 mil millones en su segundo año fiscal, superando expectativas y sin provocar éxodo masivo de millonarios.
Qué significa esto para las familias del DMV
Aunque el impuesto solo afectaría a los millonarios, los residentes del DMV podrían beneficiarse indirectamente. Más recursos para las escuelas públicas significan mejor infraestructura y más programas educativos, mientras que un aumento en subsidios de cuidado infantil puede aliviar la carga económica de familias trabajadoras. La inversión en vivienda asequible también busca mitigar la presión del alto costo de vida en la región.
Al mismo tiempo, algunos economistas advierten que los impuestos más altos podrían motivar a ciertos contribuyentes a mudarse a estados con menor carga fiscal, aunque experiencias como la de Massachusetts sugieren que el impacto en la migración es limitado.
Virginia enfrenta un momento clave para decidir cómo financiar servicios esenciales sin afectar su competitividad frente a estados vecinos. Para los residentes del DMV, el HB 188 promete más recursos educativos y sociales, y abre un debate sobre cómo equilibrar justicia fiscal y atracción de talento e inversión en la región.