El 11 de enero, Patty O’Keefe, residente de Minnesota y ciudadana estadounidense, fue arrestada por agentes de ICE y trasladada a un centro de detención en Minneapolis. Exactamente un mes y un día después, se unió a una coalición de minesotanos que viajaron a Washington DC para compartir sus historias y expresar sus demandas en el Capitolio.
“Estamos aquí hoy para decirle al Congreso que necesitamos respaldo”, dijo O’Keefe en una protesta el 12 de febrero.“En Minnesota hemos enfrentado valientemente a ICE. Lo menos que pueden hacer nuestros representantes es confrontar a la administración Trump para detener esta campaña de terror”.
Los manifestantes protestaban un proyecto de ley de financiamiento para el Departamento de Seguridad Nacional, que luego fue bloqueado por un voto congresional y provocó un cierre parcial del gobierno. Desde los jardines frente al Capitolio, O’Keefe y otros participantes detallaron como sus experiencias vividas informaron las razones de su rechazo.
O’Keefe describió que, durante su arresto, agentes de ICE destrozaron las ventanas de su vehículo, la rociaron con gas pimienta y la arrastraron fuera de su carro junto con otra persona. Ya detenida, afirmó haber visto condiciones deficientes en el centro y cuestionó la narrativa federal de que solo “los peores de los peores” eran llevados allí.
“Déjenme decirles a quiénes vi y a quiénes escuché en ese centro de detención: mujeres de entre treinta y cincuenta años, madres, muchas con hijos. Hombres con su ropa de trabajo, en pijama. [Son] nuestros vecinos. No son criminales”, dijo O’Keefe.
O’Keefe fue arrestada junto a Brandon Sigüenza, maestro en Minnesota, quien habló con El Tiempo Latino sobre su experiencia. Al recordar haber visto a personas llorando y gritando durante el operativo, aseguró que “lo que está pasando a los inmigrantes que tienen detenidos es una falta de humanidad”.
Según Sigüenza, aproximadamente un tercio de sus alumnos ya no asiste a la escuela por miedo, y quienes continúan yendo lo hacen con ansiedad. Otros educadores en la delegación señalaron que las acciones federales han transformado “el mismo tejido” de las escuelas y comunidades en Minnesota.
“Nada ha cambiado en las calles”: dudas sobre el supuesto retiro federal
La manifestación en el Capitolio ocurrió poco después de que la Casa Blanca anunció el fin del refuerzo federal en Minnesota. Aun así, Sigüenza y otros asistentes dijeron que recibieron la noticia con escepticismo.
“Aunque salen los agentes de Minnesota, ¿a dónde van?”, preguntó Sigüenza. “Van a hacer eso en cada ciudad del país si pueden”.
Algunos manifestantes cuestionaron que el despliegue federal realmente estuviera disminuyendo. La senadora estatal de Minnesota, Erin Maye Quade, afirmó que ni siquiera la supuesta disminución de esfuerzos federales había cambiado lo que ella y sus electores seguían viendo en las calles.
“Tuve que poner mi teléfono en silencio para dar este discurso porque estoy recibiendo mensajes ahora mismo: están junto a la guardería, están calle abajo de la escuela, están en el estacionamiento del complejo de apartamentos, están tocando puertas, yendo de puerta en puerta. Eso está ocurriendo ahora mismo”, dijo Maye Quade.
Educadores, activistas, dueños de negocios, inmigrantes y ciudadanos estuvieron entre las docenas que describieron cómo el despliegue federal ha afectado directamente a sus comunidades en Minnesota. Para Maye Quade, el esfuerzo organizativo impulsado por estos residentes fue mucho más allá de los esquemas políticos tradicionales. Y, dijo, precisamente por eso Minnesota estaba organizada.
“A pesar de las mentiras de esta administración, los Minnesotanos organizados son madres de hockey con minivanes y silbatos. Somos padres que recogen a sus hijos en la guardería y conductores de camionetas que reparten alimentos. Somos maestros que apoyan a familias que viven escondidas. Somos estudiantes con pancartas en protestas escolares. Somos abuelas con membresías de Costco. Somos pastores, madres y rabinos con una fe inquebrantable. Somos trabajadores sindicalizados con iPhones”.
“Sí, somos minesotanos. Somos valientes”, concluyó Maye Quade.