La explosión en una casa de Centreville, Virginia, el domingo por la noche, dejó a un hombre herido y obligó a evacuar al menos 51 viviendas en el vecindario. Los equipos de bomberos y de servicios públicos trabajan para localizar la fuga de gas y asegurar la zona, mientras la Junta Nacional de Seguridad del Transporte (NTSB) lidera la investigación del incidente.
La explosión y los primeros reportes
Vecinos del bloque 14300 de Quail Pond Court, cerca de Buggy Whip Drive, reportaron olores a gas y vieron el fuego alrededor de las 9:45 p.m. Un hombre dentro de la casa logró escapar por su propio pie con heridas menores, mientras que otra persona en una vivienda cercana también sufrió lesiones leves y fue dada de alta posteriormente.
Más de 20 residentes llamaron al 911 tras escuchar la explosión y ver la columna de fuego, describiendo un estallido que iluminó el cielo. "Sonó como una explosión fuerte y luego el cielo estaba rojo", dijo Veronika Simon, residente de la zona.
Evacuaciones y seguridad del vecindario
Las autoridades evacuaron 31 viviendas inmediatamente tras la explosión, y otras 20 fueron desalojadas como medida preventiva. Los equipos de Washington Gas recorren el vecindario cada hora, tomando lecturas de gas natural en el interior y alrededores de los hogares. Según Mitch Clark, portavoz del Departamento de Bomberos y Rescate del Condado de Fairfax, cuatro casas estaban en riesgo de explosión y 51 se consideraban inseguras para habitar.
Investigación de las líneas de gas
En la zona hay cuatro gasoductos, operados por Washington Gas y Williams Pipeline Corporation. "Hay tres que van en una dirección y uno que las cruza", explicó el subjefe Eric Craven. Los equipos usan maquinaria pesada y sondas con sensores para identificar cuál de las líneas originó la fuga.
Las mediciones actuales indican concentraciones de gas muy por debajo del límite explosivo mínimo, pero el monitoreo continúa durante la noche y hasta el martes por la mañana, mientras se realizan pruebas de suelo y lecturas de superficie.
Algunos residentes se refugiaron en un centro comunitario cercano o se hospedaron con familiares y amigos, mientras otros pudieron recuperar pertenencias esenciales bajo supervisión de bomberos. Las autoridades recomiendan evitar la zona hasta que se confirme la seguridad de las viviendas.