La explosión de un hogar en la cuadra 14000 de Quail Pond Court en Centreville, Virginia, dejó a decenas de familias evacuadas y marcó el inicio de una semana complicada para los residentes. Desde el domingo, cuando la vivienda explotó tras reportes de olor a gas en la zona, los vecinos han pasado noches fuera de casa, con revisiones constantes de los bomberos y la preocupación de no saber cuándo podrán volver a su rutina normal.
46 casas evacuadas
Al momento de la explosión, los bomberos encontraron cuatro hogares cercanos con niveles de gas que podían generar un riesgo similar, por lo que evacuaron 46 casas en total. Muchos vecinos relataron haber dormido en hoteles o con familiares, mientras otros permanecieron en sus vehículos, ajustándose a una rutina inesperada que alteró trabajo, escuela y vida familiar. Washington Gas ofreció alojamiento temporal a los desplazados.
Eric Craven, subjefe de operaciones del Fairfax County Fire and Rescue, explicó que el regreso a casa depende de la reparación completa de las fugas y de la verificación de que los hogares tengan niveles atmosféricos seguros.
“El mejor escenario es que la mayoría de las casas se reocupen no antes de 48 horas, dependiendo del estado de la fuga que Washington Gas encuentre y repare”, indicó.
Investigación y reparaciones en curso
La fuga se detectó por una “pérdida de presión” en un tramo de la tubería de distribución de Belle Plains Drive, operada por Washington Gas. Las líneas de transmisión detrás de la casa explotada pertenecen a Williams Pipeline.
“El lugar donde la tubería mostró pérdida de presión al probarse con aire indica una fuga, aunque aún no se confirma si causó la explosión. Queremos investigar a fondo para localizar y reparar todas las fugas”, dijo Craven.
Pat Warren, director de la Oficina de Investigaciones de Ferrocarriles, Oleoductos y Materiales Peligrosos del NTSB, agregó que la agencia federal trabaja con autoridades locales para determinar la causa del accidente y emitir recomendaciones de seguridad. El informe final se publicará en 12 a 24 meses.
Monitoreo constante y expectativa de regreso
A medida que disminuyen los niveles de gas, algunas familias pudieron regresar a sus hogares el martes por la noche, pero 35 viviendas siguen evacuadas mientras se completan las pruebas y reparaciones. Craven señaló que los bomberos realizan monitoreos puerta a puerta para asegurar la seguridad de los hogares antes de permitir el regreso.
“El regreso depende de que todas las fugas sean reparadas y de que los niveles de gas sean normales en todas las áreas habitables”, afirmó.
Los vecinos que permanecen desplazados continúan recibiendo apoyo temporal y mantienen contacto constante con las autoridades mientras esperan regresar de manera segura a sus hogares durante los próximos días.