Varios legisladores demócratas del área de Washington DC, Maryland y Virginia (DMV) anunciaron que no asistirán al State of the Union del presidente Donald Trump y, en su lugar, participarán en eventos paralelos dentro del Distrito. La decisión, explican, es una protesta política que conecta directamente con temas que afectan a los residentes del DMV: empleo federal, inmigración, acceso a servicios básicos y el tono de la política nacional.
Un boicot como mensaje político
La congresista April McClain Delaney, representante del sexto distrito de Maryland, afirmó que “estos no son tiempos normales” y que requieren una respuesta distinta. McClain Delaney criticó el trato de la administración a trabajadores federales y a inmigrantes legales, dos grupos con fuerte presencia en el área metropolitana de DC, donde el gobierno federal es uno de los mayores empleadores.
Críticas por recortes y ataques políticos
La legisladora también expresó su rechazo a los ataques personales contra el gobernador Wes Moore, a quien defendió por sus esfuerzos para proteger a los residentes ante recortes federales que ponen en riesgo la atención médica y la seguridad alimentaria. Para muchas familias del DMV, estas áreas representan costos directos de vida y estabilidad económica.
Eventos alternativos en el corazón de DC
McClain Delaney y el senador Chris Van Hollen asistirán al evento “The People’s State of the Union” en el National Mall, donde Van Hollen será uno de los oradores. El senador acusó a Trump de empujar al país hacia el autoritarismo y dijo que no piensa “normalizar” ataques a la Constitución, una postura que busca movilizar a votantes del DMV altamente politizados.
Más ausencias y una “respuesta pública”
Al menos 12 legisladores demócratas confirmaron que no asistirán al discurso. Entre ellos Don Beyer, Alexandria Ocasio-Cortez, Dina Titus, Ami Bera y Sen. Ruben Gallego. Algunos participarán en el evento “State of the Swamp” en el National Press Club, descrito como una respuesta pública en vivo al mensaje presidencial, transmitida desde DC para todo el país.
Legisladores del DMV que no asistirán
- Congresista April McClain Delaney (MD-6).
- Congresista Don Beyer (VA-8).
- Representantes Jamie Raskin (MD-8).
- Representante Suhas Subramanyam (VA-10).
La respuesta demócrata desde Virginia
La gobernadora de Virginia, Abigail Spanberger, será la encargada de dar la respuesta demócrata televisada desde Colonial Williamsburg. En su mensaje, adelantó que presentará una visión de futuro “más fuerte, segura y asequible”, temas clave para los residentes de Virginia que enfrentan altos costos de vivienda y transporte.
Protestas simbólicas dentro del Capitolio
Otros legisladores optaron por formas distintas de protesta. El congresista Eugene Vindman llevará como invitado a su hermano Alexander Vindman, figura central en el primer juicio político contra Trump, como gesto de defensa del Estado de derecho.
Invitados que buscan visibilizar justicia
Los congresistas Jamie Raskin, Suhas Subramanyam y James Walkinshaw invitarán a sobrevivientes de abuso de Jeffrey Epstein para exponer fallas judiciales en casos de tráfico sexual. Sky y Amanda Roberts, familiares de Virginia Roberts Giuffre, se unirán al bloque regional del DMV. Walkinshaw llevará como invitada a Jess Michaels, víctima de Epstein en 1991, fundadora de la organización 3Joannes, Inc., que trabaja para exponer el encubrimiento que protegió al depredador durante décadas.
Desafío silencioso en la Cámara
Quienes sí asistirán al Capitolio, incluyendo a la congresista Teresa Leger Fernández, participarán en un “desafío silencioso”, sentándose en señal de protesta sin interrumpir el protocolo, siguiendo la directiva del líder de la minoría demócrata Hakeem Jeffries.
Para los residentes del DMV, estas ausencias y protestas representan mucho más que gestos simbólicos: reflejan desacuerdos sobre políticas que afectan directamente empleo federal, inmigración, servicios sociales y justicia. Este State of the Union no solo se vive en el Capitolio, sino en toda la región, donde el debate político nacional tiene consecuencias tangibles para la vida diaria de la comunidad.