Niños tan jóvenes como 11 años en el área del DMV están llegando a hospitales para recibir tratamiento por consumo de cannabis. Los médicos advierten que la facilidad de acceso y el uso de productos de alta potencia están generando problemas de salud mental y física entre los jóvenes.
Doctores del Children’s National Hospital reportan un aumento de casos de jóvenes con trastorno por consumo de cannabis. “Todos los niños que estamos viendo suelen usar productos de alta potencia a diario”, explicó el Dr. Siva Kaliamurthy, especialista en psiquiatría de adicciones del hospital.
“Pueden haber sido suspendidos de la escuela o tener problemas con amigos y familia, pero nada parece detener su consumo de cannabis”, explicó.
Muchos de los pacientes más jóvenes dijeron que obtener productos de cannabis, como cartuchos para vapear, es fácil. Algunos los compran directamente o los reciben de amigos.
“Tuve un paciente que me dijo: ‘Solo tengo que abrir los ojos y puedo encontrarlo’”, relató Kaliamurthy.
Síntomas y riesgos
El trastorno por consumo de cannabis, una condición de salud mental, puede provocar confusión, problemas de memoria, cambios de comportamiento, ansiedad, alucinaciones y psicosis. Además, el uso prolongado puede derivar en el síndrome de hiperemesis cannabinoide, que provoca vómitos frecuentes, dolor abdominal, pérdida de apetito y la necesidad de tomar baños o duchas para aliviar los síntomas.
Sin tratamiento
Actualmente no existen medicamentos para tratar el trastorno por consumo de cannabis. “A menudo dependemos de intervenciones conductuales, tanto para el paciente como para la familia. Es importante no normalizar el uso de cannabis y estar atentos a sus efectos”, aconseja Kaliamurthy.
Estudios recientes refuerzan la preocupación
Cleveland Clinic reportó que en 2021 casi el 6% de personas de 12 años en adelante experimentaron trastorno por consumo de cannabis en el último año. Investigaciones adicionales indican que el consumo adolescente de cannabis está asociado con un mayor riesgo de trastornos psiquiátricos y un mayor uso de servicios médicos en la adultez temprana.
Qué deben saber los padres
Los expertos recomiendan hablar con los hijos sobre los riesgos del cannabis, vigilar cambios de conducta y buscar ayuda profesional si detectan síntomas de consumo problemático. La educación temprana y la prevención son clave, especialmente en un contexto de fácil acceso y legalización parcial del cannabis.
El aumento de casos de consumo de cannabis entre niños y adolescentes en el DMV es una señal de alerta para familias y autoridades. La combinación de productos de alta potencia, acceso fácil y la falta de tratamiento farmacológico requiere acciones de prevención, educación y apoyo profesional para proteger la salud mental y física de los jóvenes.