El clásico de Disney Beauty and the Beast llega a Washington, DC con una nueva y deslumbrante producción que se presenta en el National Theatre hasta el 5 de abril. Esta es la primera gira norteamericana del musical en más de 25 años, trayendo de vuelta una historia que ha marcado generaciones con su combinación de romance, humor y enseñanzas universales.

Con música ganadora del Oscar y nominada al Tony —incluyendo temas inolvidables como “Be Our Guest” y “Beauty and the Beast”—, la producción reúne a parte del equipo creativo original, entre ellos el compositor Alan Menken, el letrista Tim Rice y la escritora Linda Woolverton. El resultado es una puesta renovada, con escenografía y vestuario reimaginados, pero fiel al espíritu que convirtió a esta historia en un fenómeno global.
En este contexto, El Tiempo Latino tuvo la oportunidad de conversar con Javier Ignacio, actor venezolano-estadounidense que da vida a Cogsworth en esta gira nacional. Su trayectoria incluye participaciones en Broadway, Off-Broadway y producciones regionales, consolidándose como una figura en ascenso dentro del teatro musical en Estados Unidos.
Nacido en Venezuela y criado en una familia de artistas, Javier Ignacio recuerda que su conexión con las artes viene desde casa. “Mi mamá estudió música y canto en Caracas, y mi abuelo fue un cantante muy popular en la época de oro de la radio”, contó. A los 10 años emigró a Estados Unidos, estableciéndose en Wichita, Kansas, un lugar que —lejos de limitarlo— terminó siendo clave en su formación. Fue allí donde, a los 16 años, descubrió su pasión por el teatro musical gracias a Music Theatre Wichita, un reconocido semillero de talento.

Ese amor lo llevó a Nueva York, donde ha desarrollado gran parte de su carrera, participando en producciones en Broadway, Off-Broadway y ahora en su tercera gira nacional. “Nunca imaginé que algún día interpretaría a Cogsworth”, confesó Javier Ignacio. “Pero es un honor formar parte del legado de estos personajes que todo el mundo conoce y ama”.
El impacto de Beauty and the Beast trasciende generaciones, algo que Javier Ignacio vive cada noche desde el escenario. “Hay momentos en los que ves la reacción del público al escuchar la música… es algo inmediato. Personas de nuestra generación están trayendo a sus hijos para compartir esta historia”, explicó. Para él, la obra no solo entretiene, sino que ofrece un respiro en medio de tiempos complejos: “Nos recuerda que no debemos juzgar un libro por su portada, que todos merecemos una segunda oportunidad”.
Parte fundamental de esta nueva producción ha sido el trabajo directo con Linda Woolverton, quien acompañó al elenco durante los ensayos. Esa experiencia permitió a Javier Ignacio profundizar en su personaje y encontrar conexiones personales. “Cogsworth es alguien que busca el orden, el control, la perfección. Como inmigrante, creo que muchos podemos identificarnos con esa necesidad de hacer las cosas bien”, reflexionó Javier Ignacio.
El actor también destaca la dinámica con Lumière, su contraparte en escena, cuya personalidad más libre y romántica crea un contraste que genera muchos de los momentos más cómicos del espectáculo. Esa combinación, asegura Javier Ignacio, es clave para que el público conecte tanto emocional como humorísticamente.
Y es precisamente el humor uno de los elementos que más sorprende a la audiencia. “Muchos adultos nos dicen al final: ‘no pensé que iba a ser tan cómico, ¡estábamos muertos de la risa!’”, comentó Javier Ignacio. La obra logra así un equilibrio entre momentos para niños —que interactúan activamente con los personajes— y guiños que también disfrutan los adultos.
Entre los momentos más memorables, Javier Ignacio destaca la primera aparición de Bella con su vestido de gala. “Cada noche el público tiene ese ‘momento wow’”, dijo, recordando que incluso para el elenco ese instante sigue siendo especial.
Esta producción, que celebra el 30 aniversario del musical, incorpora elementos renovados sin perder su esencia. Bajo la dirección y coreografía de Matt West y con vestuario reimaginado por Ann Hould-Ward, el espectáculo se presenta con una orquesta en vivo que da nueva vida a las composiciones de Menken.
Más allá del espectáculo, para Javier Ignacio esta experiencia tiene un significado aún más profundo como latino en el escenario. “En el mundo circulan algunos mensajes negativos sobre nuestra cultura, pero para mí, estar ahí cada noche representando, es algo muy especial”, afirmó.
Ese impacto se siente especialmente en el contacto directo con el público. “Muchas familias latinas me esperan en el Stage Door y me dicen: ‘tú eres el venezolano, ¿no?’ Me expresan el orgullo que sienten, y eso es algo que me motiva muchísimo”, compartió Javier Ignacio.
Con una mezcla de magia, humor y mensajes universales, Beauty and the Beast no solo regresa a los escenarios, sino que reafirma su lugar como una historia necesaria. Y en el corazón de esta producción, talentos como Javier Ignacio aportan una voz que enriquece la narrativa y refleja la diversidad del público al que representa. Compra tus boletos en: www.broadwayatthenational.com.