Virginia podría convertirse en el primer estado del sur con un mercado legal de cannabis para adultos, tras años de debates y bloqueos legislativos. Una propuesta que crearía un sistema regulado de venta minorista de marihuana está en la mesa de la gobernadora Abigail Spanberger, quien ha expresado apoyo previo a la medida, aunque su portavoz confirmó que actualmente está revisando la legislación.
Esta legislación marcaría el fin de un mercado negro que, según legisladores, ha persistido pese a la legalización parcial del cannabis en 2021, y convertiría a Virginia en el primer estado del Sur con un mercado legal de cannabis para adultos.
Qué implica la nueva legislación
El plan permitiría que mayores de 21 años compren marihuana de manera legal a partir del 1 de enero de 2027, con hasta 350 tiendas minoristas distribuidas por todo el estado. La Virginia Cannabis Control Authority supervisará la regulación, otorgando licencias a negocios de cultivo, procesamiento, distribución y venta minorista. Cada establecimiento deberá mostrar calcomanías oficiales que acrediten su autorización, mientras que los consumidores deberán presentar identificación al ingresar y comprar productos, cumpliendo con estrictas normas de etiquetado y empaque.
Se aplicará un impuesto estatal del 6%, al que se sumará un impuesto local opcional de entre 1% y 3,5%. Combinado con los impuestos a las ventas ya existentes, la carga tributaria total sobre los productos de cannabis se situaría típicamente entre el 12% y el 16%. Los negocios existentes de cannabis medicinal podrán ingresar al mercado para adultos pagando una cuota de conversión de $10 millones. La legislación también aumenta el límite legal de posesión de 1 onza a 2,5 onzas.
Proceso legislativo y aprobación
El proyecto de ley, House Bill 642, fue aprobado por la Cámara de Delegados en el último día de la sesión legislativa de 2026 con 64 votos a favor y 32 en contra, y por el Senado con 21 votos a favor y 18 en contra en votación estrictamente partidista. Esto marca un cambio significativo tras años de intentos fallidos y vetos del exgobernador Glenn Youngkin. La gobernadora Spanberger tiene hasta el 13 de abril para firmar, enmendar o vetar la medida.
El acuerdo final de la conferencia bicameral incorporó el calendario propuesto originalmente por el Senado, estableciendo el 1 de enero de 2027 como fecha de inicio, frente al 1 de noviembre de 2026 que proponía la Cámara. Sin embargo, legisladores y defensores reconocen que podría tomar dos años o más lograr un mercado maduro debido a los tiempos de cultivo y la implementación de las regulaciones.
Qué implica para la economía
Según estimaciones citadas por el delegado Paul Krizek, un mercado legal podría generar alrededor de $100 millones anuales, al tiempo que ofrecería oportunidades para pequeños negocios y emprendedores previamente excluidos de la industria. La legislación incluye programas de equidad, como microlicencias y un Fondo de Reinversión de Equidad en Cannabis dirigido a comunidades afectadas desproporcionadamente por la guerra contra las drogas. El 40% de los ingresos fiscales del cannabis se destinaría a programas de educación y cuidado infantil temprano, mientras que el 30% financiaría el programa de reinversión en equidad.
Sin embargo, existen preocupaciones: posibles cuellos de botella en la cadena de suministro, retrasos en la apertura de tiendas y dificultades para que pequeñas empresas cumplan con los requisitos iniciales. Además, algunos advierten que el mercado negro podría continuar operando mientras se establece el sistema legal, aunque la legislación relacionada Senate Bill 543 busca fortalecer las herramientas de aplicación de la ley contra vendedores sin licencia, con vigencia desde el 1 de julio de 2026.
Defensoras como Chelsea Higgs Wise, directora ejecutiva de Marijuana Justice, destacan que el mercado regulado brindará mayor seguridad y productos correctamente etiquetados, protegiendo a los menores de edad. No obstante, advierten que podrían surgir cuellos de botella en la cadena de suministro si la implementación avanza demasiado rápido, dado que el cannabis tarda aproximadamente seis meses en cultivarse.