Si estás esperando que la National Guard se vaya, te tenemos malas noticias (otra vez): se quedarán patrullando las calles de Washington DC hasta el final del mandato de Trump en enero de 2029. Lo que comenzó como un despliegue temporal para “hacer segura y hermosa” la ciudad ahora parece una misión de larga duración, y residentes y líderes locales ya calculan el costo y debaten su relevancia.
Una presencia militar en expansión
Desde agosto pasado, al menos 2,500 guardias han estado patrullando las calles bajo el programa “Make D.C. Safe and Beautiful”, inicialmente pensado para terminar en 2025. La misión se extendió a 2026 y ahora podría quedarse hasta principios de 2029. Dos funcionarios estadounidenses confirmaron a ABC News que el plan está en etapas finales y solo aguarda aprobación final del Secretario de Guerra Pete Hegseth.
Actualmente, alrededor de 2,865 guardias están desplegados, de los cuales 656 provienen de unidades locales de DC y el resto de estados gobernados por republicanos, incluyendo Alabama, Arkansas, Florida, Georgia, Idaho, Indiana, Louisiana, Mississippi, Nebraska, Oklahoma, Carolina del Sur, Tennessee y Virginia Occidental.
Seguridad, servicios comunitarios y controversia
La presencia de la Guardia Nacional ha generado opiniones divididas. Algunos residentes agradecen su ayuda con compras y tareas comunitarias, pero muchos cuestionan su rol en seguridad. Tropper Sanders, habitante de DC desde hace casi 30 años, comenta:
“No necesitamos teatro en nuestras calles… los soldados deberían estar en misiones esenciales”.
El presidente del Concejo de DC, Phil Mendelson, subrayó que la Guardia no realiza labores de policía: “Lo que veo es que caminan, durante la nieve, creando un camino muy bueno para quitar la nieve… no entiendo el punto”. Además, señaló que el costo para los contribuyentes podría llegar a $1.6 millones diarios, lo que suma entre $400 y $600 millones anuales.
Riesgos y antecedentes
El despliegue de la Guardia Nacional en Washington no está exento de incidentes. Dos miembros de la Guardia de Virginia Occidental fueron heridos por disparos en noviembre mientras patrullaban la ciudad; Spc. Sarah Beckstrom falleció y otro soldado se recupera. Trump también ha enviado guardias a Los Ángeles y Chicago, y trató de hacerlo en Portland, pero los tribunales frenaron la medida por falta de justificación.
Mientras tanto, algunos miembros de la comunidad cuestionan si estos soldados armados son realmente necesarios en áreas de DC relativamente seguras, donde además cumplen tareas de jardinería o limpieza que normalmente realizan otras agencias.
El Distrito ha intentado frenar la medida mediante litigios. Mendelson comenta: “Hay litigios pendientes; la fiscal general ganó preliminarmente y luego fue a la corte de apelaciones, donde hubo una suspensión… todo está pendiente”. Algunos residentes esperan que, si los guardias se quedan, al menos se use su tiempo donde realmente haga falta.
Así que si estabas contando con que la Guardia Nacional desapareciera de las calles de DC, toca recalcular: se quedarán hasta 2029. Entre tareas comunitarias, presencia armada y costos millonarios, la ciudad enfrenta un debate sobre hasta dónde y cómo deberían utilizarse estos recursos mientras se busca mantener la seguridad y la ciudad “bella y segura”.