Cumplir 35 años en el periodismo hispano de Estados Unidos no es una cuestión de suerte, sino de terquedad. Desde 1991, El Tiempo Latino ha mutado: pasamos de las redacciones llenas de humo y papel a una redacción conectada, ágil y sin pausa. Pero, ¿qué significa realmente mantener vivo este motor?
No quise dejarles las típicas frases de aniversario. Fui a buscar las historias mínimas, los retos cotidianos y los recuerdos que no salen en portada. Esta es la gente que hace que El Tiempo Latino siga corriendo.
La vieja guardia y el pulso de la capital
Javier Marín · Fundador
Hay decisiones que se toman una sola vez y definen todo lo que viene después. Para Javier, esa decisión fue entender que ETL nunca fue solo un negocio. Siempre fue un medio de comunicación con impacto social, pero con viabilidad financiera propia. "Como que dejó de ser un negocio" no es una pregunta que tenga sentido para él, las dos cosas coexistieron desde el principio. Si pudiera hablarle al Javier del 2016, le diría solo una cosa:
"La transformación de ser un medio primordialmente impreso a un medio primordialmente digital debe ser precisa y firme, sin titubeos ni dudas".
Javier Marín, propietario de El Tiempo Latino.
Rafael Ulloa · VP de Contenido · 10 años
En una década al frente del contenido, Rafael ha visto a ETL crecer como crece una persona, sin perder lo esencial, pero con herramientas que antes no existían. Lo describe así: ETL es alguien que siempre fue inteligente, extrovertido, analítico; que piensa antes de hablar. Hace 10 años esa persona tenía 35, usaba más Facebook que Instagram, más Twitter que TikTok. Hoy tiene 45, tiene iPhone 17, tiene ChatGPT, tiene suscripciones. Es decir, maduró, pero no envejeció.
Lo que más recuerda de estos años no es ninguna portada ni ningún reconocimiento, sino los sonidos del downtown de DC: las caminatas, los carros, las ambulancias, los lobistas apurados, los turistas, las colas para comprar comida al mediodía.
"Para mí, ETL suena a eso".
Rafael Ulloa, deputy publisher de El Tiempo Latino.
Milagros Meléndez · Colaboradora · Desde 2000
Milagros llegó cuando el periódico era solo en papel y los viernes, a las 10 de la mañana, ya no quedaba ni un ejemplar en algunos lugares. Recuerda esa época como un organismo vivo que respondía a los grandes temblores de la comunidad: la esperanza migratoria previa al 11 de septiembre, el quiebre que vino después, los Dreamers que quedaron en pausa, las portadas que documentaron todo eso semana a semana.
Pero la historia que más guarda es la de un niño de cuatro años separado de su madre por una deportación. ETL no solo la cubrió, se involucró. Coordinaron con una aerolínea, con consulados, con la cónsul de El Salvador. Lograron reunir al niño con su madre en Honduras.
"Fue una de las primeras separaciones que cubrí por este sistema de inmigración. Tocó a mucha gente y nos mereció reconocimientos a nivel nacional. Pero lo que recuerdo es el momento en que ese niñito vio a su mamá".

Los nuevos lenguajes: del papel al reel
La nueva generación de ETL en DC no piensa solo en columnas de texto. Piensa en frames, en retención de pantalla, en si alguien va a pausar el video o seguir de largo. Estos son los que salen a la calle con una cámara o abren una pantalla y convierten la noticia en algo que alguien quiere ver hasta el final.
Fabianna Rincón · Reportera de Gobierno Local · 9 meses
Fabianna es la voz más nueva de la redacción presencial y tiene algo que los veteranos ya no pueden tener: la mirada de quien llega sin vicios. Este año cubrió un debate con candidatas mujeres compitiendo por posiciones abiertas en el gobierno de DC, especialmente las del Ward 1, donde vive gran parte de la comunidad latina.
"Todavía hay un hueco muy grande en la cobertura del gobierno local para quienes dependen del español para entender estas decisiones. Salí de ese evento tan afirmada porque me recordó exactamente por qué hago este trabajo".
Desde el primer día en ETL tuvo claro algo que después resultó completamente verdad: "El Tiempo Latino no le tiene miedo a los retos. Siempre está pensando en cómo adaptarse, evolucionar e innovar para estar a la par de lo que la comunidad necesita".
Fabianna Rincón, reportera local de El Tiempo Latino.
Génesis Arocha · Producción Audiovisual · 3 años
Génesis trabaja del otro lado de la cámara, donde la historia no se escucha sino se ve. En tres años ha aprendido que la cámara captura lo que las palabras no alcanzan. Lo entendió con claridad mientras filmaba a Daniel en Arepateca, su negocio, y vio a través del lente algo que ningún artículo podría reproducir: el orgullo de alguien que construyó algo desde cero en un país que no siempre te lo reconoce. Su madre lo cubría en la cocina mientras él hablaba.
"Desde ahí se sentía que no solo compartía su historia, compartía una esquina de su cultura con Estados Unidos".


Génesis Arocha, encargada de la producción audiovisual de El Tiempo Latino.
El negocio de informar
Un medio de comunicación sobrevive 35 años porque alguien entiende que el periodismo también es una operación. Que detrás de cada edición hay proyectos que coordinar, decisiones que sostener y una estructura que no se ve pero que lo aguanta todo.
Andrea Cifuentes · Project Manager · 3 años
El proyecto del que Andi está más orgullosa es uno que casi nadie vio desde dentro. En 2024, ETL rotó su portada unos grados para hacer awareness del calentamiento global. Una campaña cross-channel que tocó el sitio web, el impreso, el newsletter y las redes, con mucha coordinación y poco crédito visible.
"Estuve muy estresada, recuerdo que ese día me activé temprano, estuve muy pendiente. Pero fue un proyecto interno con un partnership que estuvo muy cool. Y las fotos de esa sesión las seguimos usando hasta hoy".
ETL dejó de ser solo trabajo hace tiempo. Andi ha soñado con soluciones a problemas del periódico, ha convertido salidas con su novio en contenido, ha grabado en su tiempo libre con Génesis y Simón, que son también sus amigos. "Tuve épocas en que todos mis fines de semana salía a hacer algo distinto en DC y todo terminaba en ETL".


Andrea Cifuentes, project manager de El Tiempo Latino.
35 años no son una meta. Son la prueba de que algo vale la pena seguir haciendo. Y se miden de muchas formas: en portadas, en ediciones, en anunciantes que llevan décadas llamando por teléfono. Pero también en un niñito de cuatro años que volvió a ver a su mamá. En la hija que le lee el newsletter a su mamá por teléfono porque ella no tiene internet. En una comunidad que encontró en un estadio algo parecido a un hogar.
ETL no sobrevivió 35 años porque sí. Sobrevivió porque hubo siempre alguien dispuesto a quedarse hasta tarde, a soñar con la solución, a entender que detrás de cada titular hay una historia que la gente merece conocer. Eso no cambió. Y mientras no cambie, el periódico sigue.
Los próximos 35 empiezan desde un equipo que habla en newsletters y en reels, que usa inteligencia artificial sin perderle el respeto a lo humano. Una redacción que sabe de dónde viene, y por eso sabe exactamente hacia dónde va.
Gracias a todos. Por lo que hacen cada día, por la forma en que lo hacen, y por dejarme contarlo. Felices 35.