El icónico DC Streetcar hará su último recorrido el 31 de marzo. Después de más de una década de retrasos, sobrecostos y promesas incumplidas, este tranvía que juraba revitalizar la ciudad se despide. Lo que empezó como un sueño de renacer los tranvías en DC terminó siendo la prueba de que a veces las grandes apuestas de transporte pueden salir muy mal.
Un proyecto que nunca cumplió su promesa
Originalmente, la línea de tranvía se planificó para conectar Anacostia con Georgetown, trayendo eficiencia a tus viajes diarios. Pero, solo se construyó un tramo de 2 millas, con ocho paradas entre Union Station y el campus de RFK. Sí, dos millitas de gloria urbana mientras el resto del sueño se desvanecía. Y ni hablemos de los retrasos y sobrecostos, erosionaron la confianza pública incluso antes de que el servicio comenzara, y una vez en operación, la línea nunca alcanzó su potencial.
Quejas y cifras que hablan por sí solas
Menos de 2,600 pasajeros diarios. Sí, leíste bien. Mientras los autobuses cercanos iban llenos, el tranvía paseaba por H Street casi en soledad. La falta de carriles totalmente dedicados hizo que a menudo quedara atrapado en el tráfico o detrás de autos mal estacionados. Las expansiones planificadas se cancelaron ante la creciente desconfianza y escepticismo.
Lo que viene para los residentes
Con el cierre, la ciudad planea subastar los tranvías y reemplazar la línea con los autobuses Metro D20. Funcionarios locales evalúan opciones futuras, incluyendo autobuses eléctricos que podrían aprovechar parte de la infraestructura existente, ofreciendo una alternativa más flexible y posiblemente más eficiente para los usuarios.
Este adiós llega justo cuando H Street enfrenta cierres de negocios y proyectos de renovación en pausa. Safeway anunció el cierre de su tienda en Hechinger Mall, un sitio de 8.5 acres que lleva años esperando reurbanización. Aún así, H Street sigue siendo uno de los vecindarios más activos de DC, con una sólida escena de restaurantes, bares y nuevos proyectos en camino.
Si quieres darle el último adiós a este tranvía, Gallery O on H organiza una fiesta con música en vivo, bebidas y, claro, "elogios cuestionables". Porque, al final, nada como reírse de lo que pudo ser y no fue.