Un grupo de casi 30 asistentes al concierto del popular grupo de K‑Pop Stray Kids el 23 de junio de 2025 en Nationals Park (Washington, DC) presentaron una demanda contra Live Nation, el Distrito de Columbia y otros organizadores, alegando negligencia en la gestión del evento durante una ola de calor extremo que rozó los 38–40 °C en la capital estadounidense.
Temperaturas extremas y falta de recursos
La demanda, presentada el lunes en el Tribunal Superior de Washington, DC, acusa a los organizadores del evento de no proveer suficientes recursos esenciales frente al calor, especialmente agua y medios de enfriamiento, mientras la temperatura se acercaba a los 100 °F (38 °C). Esto llevó a muchas personas a deshidratarse, desmayarse o incluso vomitar por exposición al calor.
Testimonios recogidos durante y después del evento describen a personas pasando mucho tiempo fuera en la fila bajo el sol, con filas lentas de seguridad y falta de sombra disponible, lo que provocó desde casos de desmayos hasta vómitos por calor. Algunos asistentes relatan que incluso los miembros de la banda ayudaron a entregar agua a los fans durante el show, dada la escasez de recursos del propio evento. Según el documento legal, seis personas fueron hospitalizadas por enfermedades relacionadas con el calor y, ante el auge de situaciones médicas.
Quejas contra precios y manejo del agua
La demanda también argumenta que los organizadores inflaron el precio del agua dentro del estadio mientras impedían la entrada con agua traída desde fuera, lo que generó frustración entre los asistentes a la vez que incrementó su riesgo de salud por no poder hidratarse correctamente.
Contraste con declaraciones oficiales
Funcionarios del parque y de las organizaciones responsables habían declarado anteriormente que existían zonas de enfriamiento, ventiladores y que estaba permitido llevar botellas de agua. Pero varios asistentes afirmaron que estas medidas no se tradujeron en alivio real durante el concierto, que el personal de seguridad les obligó a tirar las botellas al entrar y que incluso el concierto se interrumpió antes de tiempo por la situación de salud pública.
La demanda no sólo busca compensaciones por las lesiones sufridas, sino también enfatizar que se mejoren los protocolos de seguridad en eventos masivos, especialmente en condiciones climatológicas extremas, para evitar futuros incidentes similares.
Los asistentes buscan que el tribunal reconozca que los organizadores actuaron con negligencia al no garantizar condiciones mínimas de seguridad, y que puedan recibir compensación por lesiones, gastos médicos y las afectaciones vividas durante el evento. El proceso judicial está en sus primeras etapas, por lo que aún no hay resoluciones finales.