Imagina que pagas tu casa durante años, vives tu vida y un día aparece alguien que nunca viste para decirte que tienes una deuda pendiente desde 2008 con intereses acumulados. Si no pagas, se quedan con tu casa. No es una estafa: es legal, tiene nombre y ya afecta a más de 600,000 propietarios en Estados Unidos.
Se llaman hipotecas zombie: segundas hipotecas que los cobradores compraron durante la crisis financiera, guardaron en silencio y ejecutaron cuando el valor de las propiedades subió lo suficiente para que el cobro fuera rentable.
El caso que revela cómo funcionan
Como analizó Tiempo News, Terence Hardin, propietario en Maryland, se enteró de que tenía una segunda hipoteca activa el día que su vecino lo llamó al trabajo para decirle que había personas en su casa metiendo sus pertenencias en bolsas. Un cobrador de deudas compró su segunda hipoteca, esperó a que la propiedad acumulara valor suficiente y ejecutó la hipoteca sin previo aviso. Legalmente, Hardin tenía pocas opciones, según reportó PBS NewsHour.
Por qué están reapareciendo ahora
Durante la crisis de 2008, millones de propietarios perdieron valor en sus casas. Muchas segundas hipotecas quedaron "bajo el agua" —la deuda superaba el valor de la propiedad— y los bancos dejaron de cobrarlas. Algunos vendieron esas deudas a centavos por dólar a empresas de cobro que simplemente esperaron.
El boom inmobiliario posterior a la pandemia les dio exactamente lo que necesitaban. Según Bloomberg, hay más de 600,000 hipotecas zombie activas en el país. Maryland y California se convirtieron en los epicentros de la crisis, donde legisladores ya debaten medidas de protección.
Cómo saber si tienes una hipoteca zombie
Revisa tu reporte de crédito en AnnualCreditReport.com (gratuito, una vez al año por cada buró). Busca cualquier línea de crédito hipotecaria que no reconozcas o que creías saldada. También revisa los registros de propiedad en tu condado: si hay un lien (gravamen) de una segunda hipoteca que no cancelaste formalmente, esa deuda puede estar activa.
Si encuentras una, consulta con un abogado de bienes raíces. En algunos estados, las leyes de prescripción limitan el plazo para cobrar estas deudas, pero en otros el reloj se reinicia si el cobrador obtiene una orden judicial.
El impacto desproporcionado en propietarios latinos
La crisis de 2008 golpeó con especial fuerza a las familias latinas. Según datos del Federal Reserve, los hogares hispanos perdieron el 66% de su patrimonio neto entre 2005 y 2009, comparado con el 16% de los hogares blancos. Muchas de esas familias tenían segundas hipotecas con tasas variables que se volvieron impagables.
Hoy, propietarios latinos que lograron mantener o recuperar sus casas durante la última década enfrentan el riesgo de que esas deudas olvidadas reaparezcan justo cuando el valor de sus propiedades alcanzó máximos históricos. Los estados con mayor concentración de propietarios latinos —California, Texas, Florida— son también los que registran mayor actividad de cobradores de hipotecas zombie.
Qué hacer si un cobrador toca tu puerta
No firmes nada sin consultar a un abogado. Pide por escrito la verificación de la deuda: el cobrador está obligado por ley federal (Fair Debt Collection Practices Act) a proporcionarla. Verifica si la deuda prescribió en tu estado. Y si recibes una notificación de ejecución hipotecaria, contacta a una agencia de asesoría de vivienda aprobada por HUD en hud.gov/counseling. El servicio es gratuito.