ir al contenido

Magnificent Seven en mínimos desde 2015: ¿oportunidad de compra o señal de alarma?

Las siete empresas más grandes de Wall Street cotizan en sus múltiplos más bajos en una década tras caídas de hasta 26%. Analistas debaten si es momento de comprar o de esperar.

Pantalla de operaciones bursátiles con gráficos de mercado financiero
Las acciones de las grandes tecnológicas acumulan caídas de hasta 26% desde sus máximos de 2025. Foto: Maxim Hopman / Unsplash

Las llamadas "Magnificent Seven" —Nvidia, Amazon, Microsoft, Alphabet, Meta, Apple y Tesla— cotizan en sus múltiplos de valoración más bajos desde 2015. Tras caídas de hasta 19% desde octubre, el índice Bloomberg Magnificent Seven se acerca a niveles que algunos analistas consideran una oportunidad histórica de entrada, mientras otros advierten que la corrección podría profundizarse antes de tocar fondo.

Para los inversionistas latinos con fondos indexados, 401(k) o cuentas de retiro, entender qué pasa con estas siete empresas es clave: representan cerca del 30% del valor total del S&P 500.

¿Por qué cayeron las Magnificent Seven?

Tres factores convergen. Primero, la guerra entre EE.UU. e Irán disparó los precios del petróleo por encima de $110 el barril, elevando costos operativos y reduciendo el apetito por activos de riesgo. Segundo, la Reserva Federal mantuvo las tasas en 3.50%-3.75% y revisó al alza su pronóstico de inflación para 2026 de 2.4% a 2.7%, según datos de la reunión de marzo del FOMC. Tercero, preocupaciones sobre competencia en el sector de chips para inteligencia artificial provocaron desplomes específicos: Micron perdió más del 30% en ocho sesiones y Nvidia entró en territorio bajista con una caída superior al 21% desde su máximo.

Microsoft acumula la mayor pérdida del grupo con un retroceso del 26% desde su récord. Apple, la menos golpeada, cede un 8%.

¿Por qué algunos analistas ven oportunidad?

Como analizó Tiempo News, Marta Norton, chief investment strategist en Empower Investments, argumenta que pagar por estas cinco empresas (excluyendo Apple y Tesla) se parece hoy más que nunca a comprar un ETF amplio del S&P 500, pero con compañías que concentran márgenes superiores, crecimiento constante y la infraestructura central de la ola de inteligencia artificial generativa.

El argumento se sostiene en números concretos. Solo en 2026, los grandes hyperscalers (Amazon, Microsoft, Google, Meta) planean destinar cerca de $600,000 millones en inversión de capital, la mayor parte en GPU, centros de datos y redes para IA. Esa inversión masiva apunta a que estas empresas están construyendo la infraestructura que definirá la próxima década de productividad empresarial.

¿Cuáles son los riesgos de entrar ahora?

La propia Norton advierte que el "timing perfecto" es una ilusión. Estas acciones pueden seguir corrigiendo a corto plazo mientras el mercado digiere tasas de interés elevadas, regulación de IA en marcha y sustos de competencia como el avance de Google en chips de memoria que golpeó a Micron.

El índice de volatilidad VIX permanece por encima de 30, el doble de su promedio histórico. Menos del 20% de las acciones del S&P 500 cotizan por encima de su media móvil de 50 días, según datos de Schwab. En enero, ese porcentaje superaba el 70%. Eso indica un deterioro técnico amplio, no solo concentrado en las grandes tecnológicas.

Además, la guerra con Irán sigue siendo el factor más impredecible. Trump fijó el martes 7 de abril a las 8 pm ET como plazo para que Irán reabra el Estrecho de Ormuz, amenazando con bombardear centrales eléctricas y puentes. Si el conflicto escala, el petróleo podría superar los $150 según estimaciones de Wood Mackenzie citadas por Bloomberg, lo que agravaría la presión sobre los mercados.

Qué considerar si tienes inversiones en tecnología

Para quienes tienen exposición a estas empresas a través de fondos indexados como el VOO (Vanguard S&P 500) o el QQQ (Nasdaq 100), las caídas ya están reflejadas en el valor de sus cuentas. Los asesores financieros generalmente recomiendan no vender durante correcciones si el horizonte de inversión es largo (10 años o más).

La tesis de Norton es explícitamente de década, no de trimestre: si la inteligencia artificial se consolida como capa básica de productividad, los nombres que uno querría mantener en cartera serían los mismos que hoy parecen agotados tras la primera ola del rally. El riesgo real, según este análisis, sería quedarse fuera del núcleo del nuevo sistema operativo de la economía.

La herramienta gratuita Investor.gov del gobierno federal permite calcular escenarios de inversión a largo plazo según diferentes niveles de riesgo y retorno.

Últimas Noticias

{{!-- ADHESION AD CONTAINER --}}
{{!-- VIDEO SLIDER AD CONTAINER --}}