El precio promedio de la gasolina regular en Estados Unidos superó los $4 por galón esta semana por primera vez desde 2022, alcanzando $4,09 el 3 de abril. El diésel llegó a $5,53 por galón, un aumento de $1,64 en apenas un mes. Los analistas advierten que los precios podrían alcanzar niveles récord si el conflicto con Irán se prolonga.
El alza está directamente vinculada al cierre del Estrecho de Ormuz por parte de Irán, que bloqueó el paso del 20% del petróleo mundial durante más de cinco semanas. Aunque Estados Unidos e Irán acordaron un cese al fuego de dos semanas esta semana, el tráfico por el estrecho sigue prácticamente detenido y persisten dudas sobre la durabilidad del acuerdo.
Ya tenemos un artículo previo sobre el impacto de estos precios en el área metropolitana de Washington, donde los residentes enfrentan aumentos similares en el costo del combustible.
Cómo afecta el precio de la gasolina al presupuesto familiar
El hogar estadounidense promedio gastó 3,1% de su presupuesto en gasolina durante 2024, según datos del Bureau of Labor Statistics. Los hogares de bajos ingresos destinan un porcentaje aún mayor de sus recursos al combustible, lo que convierte el alza actual en un golpe significativo para familias que ya enfrentan inflación en alimentos y vivienda.
Una familia que llena el tanque dos veces por semana con 15 galones cada vez ahora gasta aproximadamente $245 al mes en gasolina, comparado con $190 antes del inicio del conflicto. Eso representa $660 adicionales al año solo en combustible. El household estadounidense promedio podría ver un impacto de hasta $1.000 anuales en costos de combustible si los precios se mantienen en estos niveles.
El diésel, que impulsa el transporte de mercancías, está en $5,53 por galón, lo que presiona los costos de distribución de alimentos y productos. Esta presión eventualmente se traslada a los consumidores a través de precios más altos en supermercados y tiendas.
Proyecciones: precios podrían alcanzar récord histórico
Si el Estrecho de Ormuz permanece cerrado otro mes, el precio de la gasolina podría acercarse o superar el récord nacional de $5,02 por galón establecido en junio de 2022, según proyecciones de analistas energéticos. Goldman Sachs estima que el petróleo Brent podría promediar más de $100 por barril durante 2026 en ese escenario.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) proyecta que la inflación en Estados Unidos alcanzará 4,2% este año, impulsada principalmente por los costos de energía. Eso está muy por encima del promedio de 2,68% registrado durante 2025.
"Un período prolongado de precios más altos de energía agregará marcadamente a los costos empresariales y elevará la inflación de precios al consumidor", advirtió la OCDE en un reporte publicado después del inicio de los ataques a Irán.
Qué podría bajar los precios en las próximas semanas
El anuncio del cese al fuego provocó una caída dramática en el precio del petróleo el miércoles: el WTI cayó 16% hasta $94,41 por barril, su mayor descenso diario desde 2020. Si el acuerdo se mantiene y el tráfico por el Estrecho de Ormuz se normaliza gradualmente, los precios de la gasolina podrían comenzar a bajar en dos o tres semanas.
Sin embargo, la recuperación será lenta. Cerca de 187 buques petroleros con 172 millones de barriles de crudo permanecían atrapados dentro del Golfo Pérsico hasta el martes. Las navieras deben decidir si confían lo suficiente en el acuerdo para reanudar el tránsito, una decisión que también depende de asegurar cobertura de seguros marítimos.
El jueves, el petróleo volvió a subir más de 6% después de que funcionarios iraníes acusaran a Estados Unidos de violar el cese al fuego. El WTI superó los $100 por barril nuevamente, según datos del mercado, mientras que solo cuatro buques transitaron el estrecho el miércoles, menos que en días anteriores.
Impacto político: inflación complica panorama económico
El alza en los precios de la gasolina llega en un momento crítico. La Reserva Federal publicó esta semana las minutas de su última reunión, donde funcionarios expresaron preocupación por el impacto del conflicto con Irán en la inflación. Algunos miembros del comité sugirieron que podrían considerar subir tasas si los precios de energía convierten la alta inflación en la nueva normalidad.
El presidente de la Fed, Jerome Powell, admitió que el banco central aún no sabe si el repunte de la energía será temporal o una segunda ronda inflacionaria. Un reporte de inflación clave programado para el 10 de abril podría mostrar un salto de 85 puntos base en la tasa anualizada, lo que pondría en pausa el ciclo de recortes de tasas que la Fed había planeado para 2026.