Maryland ya tiene presupuesto aprobado para el próximo año fiscal. Tras una intensa sesión legislativa marcada por un déficit de $1.5 mil millones, el gobernador Wes Moore firmó un plan de $70.8 mil millones que, según la administración, protege a la clase media sin subir impuestos. Pero mientras algunos celebran el alivio inmediato, otros advierten que el problema financiero podría solo estar posponiéndose.
Sin nuevos impuestos, pero con ajustes estratégicos
El mayor punto de venta del presupuesto es claro: no hay aumentos de impuestos ni tarifas estatales, pese al enorme déficit inicial. Para cerrar la brecha, el estado recurrió a recortes selectivos, transferencias de fondos y medidas de contención del gasto.
Esto significa que, en el corto plazo, los residentes no verán mayores cargas fiscales, pero el equilibrio se logró con decisiones internas que impactan distintas áreas del gobierno.
Qué hay en el presupuesto para los ciudadanos
El gobierno estatal ha presentado el plan como un esfuerzo “quirúrgico” para aliviar el bolsillo de las familias:
- Reembolso energético: se proyecta un alivio promedio de $150 por hogar, ligado a la ley Utility RELIEF.
- Educación récord: se destinan $10.1 mil millones a educación K-12, con foco en reducir vacantes docentes y modernizar escuelas.
- Escuelas comunitarias: inversión de $572 millones para servicios integrales a estudiantes y familias.
- Vivienda asequible: nuevas iniciativas para impulsar el desarrollo habitacional accesible.
Estas medidas buscan aliviar gastos cotidianos, mejorar servicios públicos y reforzar sectores clave como educación y vivienda.
Los recortes que generan preocupación
Para lograr el balance sin subir impuestos, también hubo sacrificios:
- Discapacidades del desarrollo: recorte de $126 millones a la Administración de Discapacidades del Desarrollo (DDA), lo que podría afectar directamente a familias que dependen de estos servicios.
- Agencias estatales: prácticamente todas enfrentaron reducciones en sus presupuestos operativos.
Organizaciones como The Arc han advertido que estos ajustes podrían tener consecuencias reales en la atención y calidad de vida de los beneficiarios.
Un déficit que sigue en el horizonte
Aunque el presupuesto de 2027 está balanceado, el estado aún enfrenta un déficit estructural, lo que significa que el gasto a largo plazo sigue superando los ingresos proyectados.
El líder republicano Steve Hershey criticó el plan: “Puede que no haya aumentos de impuestos este año, pero tampoco hay recortes… el estado está pateando el problema hacia adelante”, advirtiendo que el déficit podría superar los $3 mil millones para 2028.
Entre celebración y cautela
Durante la firma, el gobernador Moore defendió el presupuesto como parte de una estrategia más amplia de asequibilidad: “Este presupuesto es una pieza clave de ese equilibrio en el que hemos estado enfocados”.
El nuevo presupuesto de Maryland ofrece alivio inmediato —sin nuevos impuestos y con beneficios directos como reembolsos energéticos y mayor inversión en educación—, pero lo hace a costa de recortes sensibles y sin resolver del todo el problema fiscal a largo plazo. Para los ciudadanos, el impacto será mixto: menos presión hoy, pero con incertidumbre sobre lo que vendrá mañana.