La alcaldesa de Washington, Muriel Bowser, propuso destinar $1 millón para apoyar la reubicación del Children’s National Hospital, una decisión que busca garantizar su crecimiento a largo plazo en medio del envejecimiento de sus instalaciones actuales. La iniciativa forma parte del presupuesto suplementario del año fiscal 2026 y abre la puerta a una transformación clave para uno de los centros pediátricos más importantes del país.
Un millón para planificar el futuro
El plan de Bowser no financia directamente la construcción de un nuevo hospital, sino el proceso para encontrar el lugar ideal. La ciudad firmó un acuerdo exclusivo de un año con Children’s National para evaluar posibles ubicaciones dentro del Distrito. El millón de dólares se utilizará precisamente para ese análisis estratégico.
“Children’s National Hospital es un hospital pediátrico de renombre nacional y el segundo mayor empleador privado del Distrito… queremos encontrarle un nuevo hogar que le permita crecer y prosperar durante los próximos 100 años”, afirmó Bowser.
“Con este millón de dólares… trabajaremos en conjunto para evaluar sitios potenciales y asegurar que la atención de alta calidad siga disponible para las familias en Washington, DC”.
¿Por qué se necesita un nuevo hospital?
La principal razón detrás de esta propuesta es el estado de la sede actual en Michigan Avenue, que ya muestra signos de envejecimiento tras décadas de uso. Aunque el hospital ha operado en esa ubicación por aproximadamente 50 años, sus necesidades han cambiado significativamente debido al crecimiento en demanda y avances médicos.
La reubicación permitiría diseñar un campus moderno, con mayor capacidad de expansión y adaptado a tecnologías médicas de última generación. Además, responde a la necesidad de mantener estándares de atención competitivos a nivel nacional.
Un gigante de la salud pediátrica
Fundado en 1870, el hospital lleva más de 155 años atendiendo a niños y familias, y se ha consolidado como uno de los 10 mejores hospitales pediátricos del país. Solo el año pasado atendió a más de 258,000 pacientes, incluidos más de 75,000 residentes de DC.
También es el único centro de trauma pediátrico Nivel 1 en el área metropolitana de Washington y uno de apenas 30 hospitales infantiles en todo el país con la designación de Centro de Cirugía Pediátrica Nivel 1. Con más de 8,800 empleados, genera un impacto económico estimado en $3 mil millones anuales para la ciudad.
¿Qué buscan en la nueva ubicación?
La ciudad y el hospital evaluarán terrenos públicos, federales y privados. Entre los factores clave están la ubicación, el acceso al transporte, la posibilidad de expansión futura, la cercanía a servicios complementarios y la integración con la comunidad. Por ahora, no se ha seleccionado ningún sitio.
“Valoramos profundamente el apoyo de la alcaldesa… mientras evaluamos cómo responder mejor a nuestras necesidades futuras de infraestructura”, dijo Michelle Riley-Brown, CEO del hospital, destacando la importancia de garantizar atención accesible y de alta calidad para las próximas generaciones.
La propuesta de Bowser marca el inicio de un proceso estratégico que podría redefinir el futuro de la atención pediátrica en Washington, DC. Más que un simple traslado, se trata de asegurar que una institución clave continúe creciendo, innovando y atendiendo a miles de familias en las próximas décadas.