Hace una semana había alertas de heladas en partes del área metropolitana y esta semana, el termómetro golpea como si fuera julio. Eso no es un error de lectura, es la realidad climática que enfrenta el DMV a partir de este martes.
De heladas a 90°F en 7 días
El contraste es difícil de ignorar. En menos de una semana, la región pasó de alertas de heladas a condiciones que se sienten más propias del verano que de mediados de abril. El martes se esperan máximas entre los 85 y 89 grados Fahrenheit — muy cerca del umbral de los 90 — con vientos del oeste-suroeste de entre 10 y 15 millas por hora y cielos parcialmente soleados. No se descarta algún aguacero o tormenta eléctrica aislada durante el día.
Miércoles, el día clave
Si el martes no logra alcanzar los 90°F, el miércoles casi con certeza lo hará. Los pronósticos apuntan a que será el día más caluroso del año hasta ahora, con máximas que podrían superar los 90 grados. Ese día también concentra el mayor potencial de romper récords históricos de temperatura para la fecha.
La primera ola de calor en abril desde 2002
El jueves también se mantendrá cerca de los 90°F. Si la región alcanza esa marca tres días consecutivos — martes, miércoles y jueves — se clasificaría oficialmente como una ola de calor, y sería la primera ola de calor de abril en el DMV desde el año 2002. Más de dos décadas sin un evento así en este mes.
El fin de semana trae un respiro gradual
El viernes regresará a los bajos 80°F con algunas lluvias dispersas. El sábado se mantendrá en los mediados de los 80°F bajo un cielo mixto, y el domingo bajará a mediados de los 70°F con aguaceros aislados. Para el lunes siguiente, las temperaturas caerán por debajo del promedio normal para esta época del año, con máximas en los bajos 60°F y cielos mayormente despejados.
Esta ola de calor no inaugura el verano, lo imita por unos días. El patrón regresa a la normalidad de abril la semana siguiente. Pero los récords que podrían caer el miércoles sí quedarán en los libros. En un DMV que ya conoce los extremos climáticos, esta semana es un recordatorio de que el calendario ya no dicta el tiempo que hace.