Los hogares estadounidenses están gastando más de lo que ganan. En abril, la tasa de ahorro personal cayó a 2,6% —la más baja desde junio de 2022— mientras el gasto subió 0,5% y el ingreso disponible real bajó 0,5%. La brecha la cierran los ahorros. Y ese colchón se adelgaza cada mes.
El dato proviene del informe de Ingresos y Gastos Personales de abril que el Departamento de Comercio publicó el jueves 29 de mayo. La cifra preocupa porque a inicios de año la tasa de ahorro era del 4,3%. En doce meses cayó desde el 5,8% hasta el 2,6%: una caída de más de tres puntos porcentuales en un solo año.
La gasolina, no el gasto discrecional, está vaciando las carteras
El gasto en energía y gasolina fue la categoría que más creció en abril, con un alza de $28.800 millones respecto a marzo. No fue por elección: los precios en los surtidores subieron por el impacto de la guerra con Irán en los mercados globales de petróleo.
Ese detalle importa. Una tasa de ahorro baja puede significar dos cosas muy distintas: confianza en el futuro (la gente gasta porque se siente segura) o presión financiera (la gente gasta porque no le queda de otra). Los datos de abril apuntan claramente a lo segundo.
"Los estadounidenses están siendo apretados financieramente. La inflación está en su nivel más alto en tres años y el ahorro personal se ha desplomado a uno de los niveles más bajos de los últimos 20 años. Muchos americanos están gastando más de lo que tienen".
Heather Long, economista jefe de Navy Federal Credit Union, en nota publicada el 29 de mayo
Long también advirtió que muchos consumidores aún tienen cierto efectivo disponible gracias a las devoluciones de impuestos de este año, pero que ese impulso se agotará en los próximos meses sin que haya una mejora de ingresos a la vista.
La inflación sube a 3,8%: el nivel más alto en tres años
El índice PCE —el indicador de inflación preferido de la Reserva Federal— llegó al 3,8% interanual en abril, el ritmo más rápido desde mayo de 2023. En términos mensuales subió 0,4%, una desaceleración respecto al 0,7% de marzo, pero el acumulado de los últimos tres meses representa la mayor aceleración inflacionaria desde la primavera de 2022.
El crecimiento salarial, mientras tanto, quedó rezagado: los salarios por hora subieron 3,6% interanual en abril, por debajo de la inflación. En la práctica, los ingresos reales de los trabajadores bajaron.
Para los hogares latinos, la presión es especialmente aguda. Un estudio de PDG Insights publicado en mayo reveló que el 89% de los consumidores latinos reportó que el alza de precios ha sido estresante, y que el optimismo financiero de este grupo cayó cerca de 6 puntos entre diciembre de 2025 y marzo de 2026, mientras que entre los hogares no latinos el optimismo no se movió de manera comparable. El precio de la gasolina en el DMV había mostrado señales de alivio semanas atrás, pero los datos nacionales de abril confirman que el golpe energético sigue presente.
Más de un tercio de los hogares ya recurre al crédito para llegar a fin de mes
Una encuesta de NerdWallet realizada a 2.072 adultos estadounidenses en mayo encontró que el 37% de los hogares planea usar una tarjeta de crédito, un préstamo Buy Now Pay Later u otro tipo de financiamiento para cubrir al menos parte de sus gastos este mes. Eso incluye al 35% de los hogares con ingresos superiores a $100.000 al año.
El PIB del primer trimestre también fue revisado a la baja: la economía creció a una tasa anualizada del 1,6%, por debajo del 2% reportado inicialmente. El consumo se debilitó y las ganancias corporativas desaceleraron de forma marcada.
"El ahorro actúa como amortiguador: el colchón financiero que permite a los hogares absorber la pérdida de un empleo, una emergencia médica o un período de precios elevados. Cuando ese colchón es delgado, los hogares se vuelven más frágiles económicamente".
Informe de análisis del PCE de abril de 2026, Wichita Liberty, publicado el 29 de mayo
Qué vigilar en las próximas semanas
La Reserva Federal mantiene las tasas en el rango de 3,50%-3,75% y no hay señales de recorte en el corto plazo. Los mercados de futuros asignan cerca de un 30% de probabilidad a un posible aumento de tasas antes de que termine 2026, lo que encarecería aún más las hipotecas, los préstamos de auto y el saldo de tarjetas de crédito.
El próximo informe clave será el de empleo de mayo, que se publica el viernes 6 de junio. Si la creación de empleos decepciona o los salarios siguen por debajo de la inflación, la presión sobre los hogares podría intensificarse en el verano, justo cuando los precios de la energía podrían seguir escalando.
Por ahora, la recomendación práctica es simple: revisar gastos fijos, evitar acumular saldo en tarjetas de crédito con tasas altas, y priorizar cualquier margen de ahorro antes de que las devoluciones de impuestos se agoten.