Los precios de la gasolina y del petróleo muestran las primeras señales de una baja gradual luego de semanas de aumentos sostenidos, pero los analistas advierten que el alivio no será inmediato ni garantizado. El factor que detonó la crisis, el cierre del Estrecho de Ormuz por el conflicto entre Estados Unidos e Irán, todavía no se ha resuelto, y reabrirlo podría tomar meses incluso si se firma un acuerdo.
Para las familias del DMV que llenan el tanque cada semana, los números siguen siendo altos: según el AAA al 28 de mayo, el galón regular promedia $4,646 en DC y $4,292 en Maryland, ambos por encima del promedio nacional de $4,426. Virginia no figura entre los estados con precios más elevados de la región.
Por qué subieron tanto los precios
El alza comenzó en marzo, cuando ataques iraníes a infraestructura energética y a buques en el Golfo dispararon el precio del crudo por encima de los $114 el barril. Más de 1.200 millones de barriles de petróleo han sido afectados desde el inicio del conflicto, según S&P Global Energy, y ese volumen crece cada día que el Estrecho permanece parcialmente cerrado.
El Estrecho de Ormuz es la ruta por la que transita aproximadamente el 20% del petróleo y gas natural que se consume en el mundo. Su bloqueo efectivo generó una de las disrupciones energéticas más severas en años recientes. Esto se sumó al inicio de la temporada de manejo de verano, que típicamente eleva la demanda de combustible.
El Memorial Day, ¿el punto de quiebre?
El analista de energía Phil Flynn, de Price Futures Group en Chicago, dijo ser cautelosamente optimista sobre lo que viene.
"Tengo la esperanza de que el fin de semana de Memorial Day haya sido el techo. Soy optimista en que lo peor de los aumentos puede haber quedado atrás. Hay dos feriados donde los precios de la gasolina suben históricamente al pico del año: Memorial Day o el 4 de julio".
Phil Flynn, analista de Price Futures Group, en declaraciones a WTOP el 26 de mayo
Flynn señaló que la producción de petróleo en Estados Unidos está cerca de niveles récord, alrededor de 13,5 millones de barriles diarios, y que las refinerías operan al 92% de capacidad. Ese volumen de producción local ha ayudado a estabilizar los mercados globales y evitado escaseces más graves en otras regiones.
Por qué la baja podría ser lenta
A pesar del optimismo de corto plazo, analistas advierten que los precios podrían llegar a $5 el galón este verano si las negociaciones entre Washington y Teherán se demoran. El Estrecho de Ormuz sigue efectivamente cerrado: incluso si se alcanza un acuerdo, reabrirlo para el tráfico normal de buques petroleros requiere tiempo y coordinación logística.
El crudo Brent cayó hasta $98 el barril esta semana ante señales de avance en las negociaciones, pero el presidente Trump aclaró que el bloqueo del estrecho se mantendrá hasta que haya un acuerdo firmado. Flynn resumió la ecuación: "Si reabrimos el Estrecho de Ormuz, puede que hayamos pagado el precio más alto del verano y los precios eventualmente bajen. Mucho va a depender del alto al fuego".
Qué hacer mientras tanto
Para quienes manejan en el DMV, el consejo práctico no cambia: usar aplicaciones como GasBuddy para encontrar las estaciones más baratas, llenar el tanque entre semana (martes y miércoles suelen tener precios más bajos que el fin de semana), y aprovechar descuentos con tarjetas de tiendas como Costco o Sam's Club cuando se tenga acceso.
El impacto de los precios altos del combustible se suma a una presión económica más amplia en la región. ETL ha documentado cómo vivir en el DMV cuesta más y alcanza menos en los últimos meses, con el costo de vida apretando cada vez más los presupuestos familiares. Los próximos días serán clave: si las negociaciones con Irán avanzan y el ceasefire se sostiene, los precios podrían iniciar una baja más sostenida antes del 4 de julio.