El Nasdaq Composite cerró la semana con una caída de 4,6% y cinco sesiones consecutivas de pérdidas, su peor racha desde febrero. El índice terminó el viernes en 25.297 puntos, mientras que el S&P 500 retrocedió casi 2% en el mismo periodo. El Dow Jones, en cambio, subió 0,6%, impulsado por sectores defensivos como salud e industriales.
La divergencia entre los índices resume lo que ocurrió esta semana: los inversores sacaron dinero de las acciones tecnológicas y lo movieron hacia empresas menos expuestas a los costos crecientes de la inteligencia artificial.
¿Por qué cayeron las acciones tech?
Tres factores convergieron. Primero, los costos de la AI pesan cada vez más sobre las empresas que construyen infraestructura. Apple anunció aumentos de precio en sus MacBook y iPad por la escasez de chips de memoria, y sus acciones cayeron 6% el jueves.
Segundo, un reporte de The New York Times indicó que OpenAI evalúa retrasar su salida a bolsa hasta 2027 por la volatilidad de las acciones de AI y el desempeño decepcionante de SpaceX tras su debut bursátil. La noticia golpeó la confianza en las valoraciones del sector.
Tercero, los inversores aprovecharon el cierre del trimestre para rebalancear portafolios, reduciendo su exposición a las acciones que más subieron en abril y mayo.
¿Qué pasó con Micron y los chips de memoria?
Micron Technology reportó el miércoles resultados trimestrales récord: ingresos de $41.460 millones, más del cuádruple que un año atrás, y ganancias por acción de $25,11 frente a los $20,49 que esperaba Wall Street. La acción subió 15% el jueves.
Pero la buena noticia de Micron no arrastró al resto del sector. Analistas de JPMorgan señalaron una brecha creciente en el sector tech: los fabricantes de chips de memoria ganan con la escasez, mientras que las empresas que compran esos chips, como Microsoft, Amazon y Apple, ven sus márgenes presionados.
¿Es una corrección saludable o algo más grave?
El índice de semiconductores Philadelphia (SOX) bordeó territorio de corrección con una caída cercana al 10% desde su máximo reciente. Sin embargo, varios indicadores sugieren que se trata de una rotación más que de una venta masiva por pánico.
Las acciones que suben siguen superando en número a las que bajan en el mercado amplio. Los spreads de crédito corporativo se mantienen bajos, lo que indica que los inversores no ven un deterioro económico inminente. Y el Dow Jones alcanzó un nuevo máximo intradía de 52.655 puntos el jueves, impulsado por nombres como Caterpillar (+6%), Johnson & Johnson y empresas financieras.
¿Qué deben vigilar los inversores esta semana?
La próxima semana trae el reporte de empleo de junio el viernes 4 de julio. Un Neel Kashkari, presidente de la Fed de Minneapolis, dijo el viernes que ahora anticipa una subida de tasas de interés este año, un giro respecto a su posición anterior de mantenerlas estables.
La temporada de resultados del segundo trimestre arranca a mediados de julio. Wall Street espera un crecimiento de ganancias del 21,3% para el S&P 500. Si las empresas confirman que la AI sigue generando ingresos reales, la caída de esta semana podría resultar ser solo una pausa. Si no, el Nasdaq podría tener más terreno por perder.