Los mercados entran esta semana a cinco días cargados de datos económicos, después de que el reporte de empleo de julio sorprendiera con una pérdida de 23.000 puestos de trabajo. La atención ahora se centra en la inflación.
El miércoles 12 de agosto se publica el Índice de Precios al Consumidor (CPI) de julio, y el jueves 13, el Índice de Precios al Productor (PPI) del mismo mes. Ambos datos son claves para saber qué hará la Reserva Federal en su próxima reunión de septiembre.
¿Qué otros datos se publican esta semana?
El martes 11 de agosto se conoce el Índice de Optimismo de Pequeños Negocios de la NFIB y las ventas de viviendas existentes de julio. El jueves también se publican las solicitudes semanales de desempleo.
El viernes 14 de agosto cierra la semana con las ventas al menudeo de julio, los inventarios comerciales de junio y el Índice de Sentimiento del Consumidor de la Universidad de Michigan, en su versión preliminar de agosto.
Por qué la inflación es el dato que más pesa esta semana
Un economista de Barclays anticipó que el informe de julio mostraría un rebote en la inflación, luego de datos más débiles en junio. Si el CPI sube más de lo esperado, la Fed tendría menos margen para bajar tasas en septiembre, incluso con un mercado laboral que se enfría.
La semana también trae resultados trimestrales de varias empresas de tecnología y semiconductores, que los inversionistas seguirán de cerca en medio del debate sobre el gasto en inteligencia artificial.
Qué está en juego para tu bolsillo
Estos datos afectan directamente el costo de las tarjetas de crédito, las hipotecas y los préstamos para autos. Una inflación más alta de lo esperado retrasaría cualquier baja en las tasas de interés que beneficiaría a quienes buscan financiar una compra grande.
La Reserva Federal, ahora bajo la presidencia de Kevin Warsh, mantuvo las tasas sin cambios en su reunión de junio. La próxima decisión se conocerá el 16 y 17 de septiembre.
Si los datos de inflación confirman una desaceleración, aumentan las probabilidades de un recorte de tasas en septiembre. Si el CPI sorprende al alza, la Fed podría optar por mantener las tasas otra vez, como lo hizo en su última reunión.