A partir del miércoles 1 de julio, las reglas de los préstamos estudiantiles federales cambian de forma radical. Casi 43 millones de prestatarios con cerca de $1,7 billones en deuda enfrentan un sistema con menos opciones de repago, nuevos límites de endeudamiento y tasas de interés que alcanzan su nivel más alto en años.
Los cambios son resultado de la One Big Beautiful Bill Act, la ley fiscal que el presidente Donald Trump firmó el 4 de julio de 2025. Para los hogares latinos con hijos en la universidad o deudas activas, la fecha límite del miércoles marca un antes y un después.
¿Qué planes de pago desaparecen el 1 de julio?
El sistema actual ofrece varios planes de repago basados en ingresos, incluyendo IBR, PAYE y SAVE. Este último, lanzado bajo la administración Biden, ofrecía pagos de $0 al mes para los prestatarios con ingresos más bajos y cancelación de deuda en 20 años.
A partir del miércoles, quien tome un préstamo nuevo o consolide uno existente quedará limitado a dos opciones: el Tiered Standard Plan, con pagos fijos repartidos entre 10 y 25 años según el monto adeudado, y el Repayment Assistance Plan (RAP), el nuevo plan basado en ingresos que exige pagos de entre 1% y 10% de las ganancias y solo ofrece cancelación de deuda tras 30 años.
¿Quiénes se verán más afectados?
Los prestatarios de bajos ingresos recibirán el golpe más fuerte. Bajo el plan SAVE, muchos pagaban $0 al mes. Bajo el nuevo RAP, esos mismos prestatarios tendrán un pago obligatorio. Los defensores de los consumidores calculan que los hogares más vulnerables pagarán más cada mes y esperarán una década adicional para la cancelación de su deuda.
Los padres con préstamos Parent PLUS enfrentan cambios particularmente duros. Quienes tomen uno después del 1 de julio tendrán un límite de $20.000 anuales y $65.000 de por vida por hijo, frente al sistema anterior que permitía cubrir el costo total de la matrícula. Además, su única opción de repago será el Tiered Standard Plan, sin acceso a planes basados en ingresos.
¿Qué pasa con los préstamos Grad PLUS?
El programa Grad PLUS, que permitía a los estudiantes de posgrado endeudarse hasta cubrir el costo completo de su programa, deja de existir para nuevos prestatarios a partir del 1 de julio. Los estudiantes de maestría tendrán un límite de $20.500 anuales y $100.000 de por vida. Para programas profesionales como medicina o derecho, el tope sube a $50.000 anuales y $200.000 de por vida.
Quienes ya recibieron un desembolso antes de la fecha límite pueden continuar bajo las reglas anteriores por hasta tres años o hasta completar su programa.
¿Suben las tasas de interés?
Sí. A partir del miércoles, la tasa para préstamos de pregrado no subsidiados sube a 6,52%, y para estudiantes de posgrado a 8,07%. Hace cinco años, esas tasas estaban en 2,75% y 4,3% respectivamente. El aumento no está relacionado directamente con la ley, sino con el alza de los bonos del Tesoro a los que están atadas las tasas estudiantiles.
Como incentivo, el Departamento de Educación ofrece una reducción temporal de 1% en la tasa de interés para quienes se inscriban en pagos automáticos antes del 30 de septiembre. Esa reducción solo dura hasta junio de 2028.
¿Qué puedes hacer antes del miércoles?
Los asesores financieros recomiendan no consolidar préstamos existentes después del 1 de julio, ya que una consolidación nueva se trata como un préstamo nuevo y elimina el acceso a los planes de repago anteriores. Si un segundo padre en el hogar aún no tomó un Parent PLUS, podría hacerlo antes de la fecha límite para conservar las reglas actuales.
El sitio studentaid.gov tiene una sección actualizada con los cambios. Los prestatarios actuales inscritos en planes como SAVE o PAYE tienen hasta el 1 de julio de 2028 para elegir entre el nuevo RAP o el plan estándar. Si no eligen, sus préstamos pasarán automáticamente al RAP.