SpaceX comenzó a cotizar como parte del Nasdaq-100 el martes 7 de julio, apenas 15 días hábiles después de su salida a bolsa. Es la primera empresa en usar la regla de inclusión acelerada que el Nasdaq creó específicamente para mega IPOs de este calibre, y su ingreso obliga a fondos indexados con más de $800.000 millones en activos a comprar acciones de la compañía de Elon Musk.
JPMorgan estima que la inclusión en el Nasdaq-100 generará aproximadamente $4.300 millones en compras automáticas. Sin embargo, las acciones de SpaceX (SPCX) ya acumulan una caída del 28% desde su máximo histórico post-IPO.
¿Qué es la regla "fast track" y por qué importa?
El Nasdaq-100 agrupa a las 100 empresas no financieras más grandes que cotizan en el Nasdaq, ponderadas por capitalización de mercado. Históricamente, las nuevas acciones debían esperar meses para ser elegibles. La nueva regla permite la inclusión a partir del día 15 de cotización, siempre que la empresa esté entre las 40 más grandes del índice.
SpaceX cumplió con creces. Su capitalización de mercado alcanzó $2,11 billones (trillions en inglés) el primer día de cotización el 12 de junio, ubicándola entre las mayores empresas públicas del mundo. La IPO de $75.000 millones fue la más grande de la historia.
El Nasdaq anunció la inclusión el 26 de junio, dando a los fondos 11 días para prepararse. Los dos mayores ETF que replican el índice, Invesco QQQ Trust e Invesco Nasdaq 100 ETF, manejan en conjunto unos $570.000 millones en activos.
¿Qué pasa con el precio de la acción de SpaceX?
La acción de SpaceX debutó el 12 de junio y subió hasta $225 en los días siguientes, pero desde entonces ha caído a cerca de $162, una baja de aproximadamente 28%. La volatilidad no sorprende a los analistas: la historia muestra que la inclusión en un índice importante rara vez genera alzas sostenidas.
Palantir Technologies, añadida al Nasdaq-100 en diciembre de 2024 tras subir 340% ese año, experimentó retrocesos significativos en 2026. Strategy (MSTR), incluida en el mismo período, cayó cerca de 80% desde su pico. El patrón es claro: los compradores institucionales que se adelantan a la inclusión suelen vender el día que esta se concreta.
Un factor adicional presiona a SpaceX: el vencimiento escalonado de los períodos de bloqueo (lockup) para los inversionistas previos a la IPO comienza tras la publicación de resultados del segundo trimestre, posiblemente a mediados de julio.
¿Cómo afecta a quienes tienen fondos indexados o planes de retiro?
Si tu plan 401(k) o tu cuenta de inversión incluye un ETF que replica el Nasdaq-100, ahora posees una porción de SpaceX. La ponderación inicial será de entre 0,47% y 1% del índice, modesta comparada con el 4% de Amazon pese a tener una capitalización similar.
La diferencia se debe a que SpaceX tiene un porcentaje menor de acciones en libre flotación (free float) disponibles para el mercado público. La mayor parte de las acciones permanece en manos de Musk y otros inversionistas previos a la IPO.
Para inversionistas con horizontes de largo plazo, SpaceX ofrece exposición a mercados de internet satelital (Starlink), lanzamientos espaciales e inteligencia artificial. Pero a más de 31 veces las ventas proyectadas para 2027, las expectativas de crecimiento ya están incorporadas en el precio. La entrada al Nasdaq-100 es un hito de legitimación, no una garantía de rendimiento.
La acción de SpaceX también será considerada para inclusión en el S&P 500 en los próximos meses, lo que generaría otra ola de compras automáticas aún mayor. Los inversionistas que buscan exposición al sector tecnológico estadounidense deben tener en cuenta que la volatilidad post-inclusión es la norma, no la excepción.