Virginia cerró el año fiscal 2026 con $2.100 millones más en ingresos generales de los proyectados, pero perdió 43.600 empleos, casi todos federales o en servicios profesionales y empresariales.
El alza equivale a $938,8 millones por encima de lo calculado en el presupuesto, impulsada en parte por un aumento de $1.000 millones en ventas de vivienda respecto al año anterior.
De dónde sale el dinero extra
El impuesto al consumo energético de los centros de datos, aprobado este año, aportará otros $600 millones a las arcas estatales en el próximo año fiscal.
Ese gravamen fue parte del presupuesto de $207.000 millones aprobado en junio, que combinó el nuevo impuesto con la venta legal de marihuana recreativa.
Los ingresos por ventas y consumo crecieron 6,5% interanual, aunque el ahorro de los hogares a nivel nacional cayó 3%, señal de que parte del consumo se sostiene con menos ahorro familiar.
43.600 empleos menos en un año
La pérdida de empleos golpeó principalmente al gobierno federal y a los servicios profesionales y empresariales, sectores con alta presencia de trabajadores latinos en el norte de Virginia.
En Fairfax, el desempleo subió 62% desde que comenzó la administración Trump, uno de los condados más golpeados por los recortes federales.
Spanberger reconoció que buena parte de las pérdidas laborales fueron jubilaciones anticipadas y forzadas, aunque destacó que los salarios subieron para los empleos que se mantuvieron.
Las reclamaciones de desempleo se mantuvieron estables en unas 19.000 semanales, mientras los salarios crecieron 3,3% interanual.
El otro lado: recortes a Medicaid
La gobernadora también advirtió que, detrás de los recortes a Medicaid que afectan a 300.000 virginianos, hay familias que podrían quedarse sin tratamiento médico o sin comida en la mesa.
El estado destinó $110 millones al fondo de reserva para emergencias, con la meta de alcanzar $4.300 millones en 2027 y $4.500 millones en 2028.