El Departamento de Seguridad Nacional propuso cobrar $103.265 por cada visa H-1B, una cifra que alcanzaría incluso a trabajadores que ya están en Estados Unidos con ese estatus. La propuesta llega después de que un tribunal federal bloqueara en junio un cargo anterior de $100.000.
El aumento es drástico: la tarifa actual ronda los $5.000. La regla está en periodo de comentarios públicos hasta el 24 de septiembre, antes de que el DHS emita una versión final.
¿A quién afecta la nueva tarifa?
La medida impactaría principalmente a trabajadores especializados de India, China y Filipinas, los países de origen más comunes entre los solicitantes de H-1B. A diferencia de la regla anterior, que solo aplicaba a quienes pedían la visa desde el extranjero, esta alcanzaría también a quienes ya están trabajando en el país.
Quedarían exentos los empleadores universitarios, hospitales e instituciones de investigación. El DHS calcula que la tarifa generaría $8.800 millones al año, dos tercios de los cuales irían a USCIS y a la Oficina Ejecutiva de Revisión de Inmigración.
La fuga de talento que ya empezó
El daño ya es visible en los números: las solicitudes de registro H-1B para el año fiscal 2027 cayeron 38,5% frente al año anterior, según un análisis de Rest of World. Microsoft trasladó temporalmente empleados a Vancouver, Canadá, con visas L-1 como parte de lo que la compañía llama "Project Move", una forma de esquivar las restricciones en Estados Unidos.
Neeti Sharma, directora ejecutiva de TeamLease Digital, dijo que el sueño americano para profesionales indios ya no existe o ha disminuido. Otros trabajadores, como una investigadora de inteligencia artificial de 35 años citada por el mismo medio, decidieron mudarse a los Emiratos Árabes Unidos tras 13 años en Estados Unidos, ante la incertidumbre sobre los costos de recontratación.
El silencio de las grandes tecnológicas
Pocas empresas han salido a hablar públicamente sobre la propuesta. De 25 compañías tecnológicas contactadas por Rest of World, solo dos respondieron, y ambas declinaron hacer comentarios. En cambio, varias están ampliando sus operaciones fuera de Estados Unidos y contratando directamente en el extranjero.
La Cámara de Comercio de Estados Unidos advirtió que la tarifa "hará que sea prohibitivamente costoso para más empleadores estadounidenses" usar el programa, en especial para startups y pequeñas empresas que dependen de este tipo de visado para cubrir puestos especializados.
Mientras se resuelve el periodo de comentarios, los abogados de inmigración recomiendan a los trabajadores con H-1B mantener toda su documentación al día y consultar con sus empleadores sobre planes de contingencia. La administración Trump ya apeló el fallo que anuló la tarifa anterior de $100.000, por lo que el resultado final todavía depende de los tribunales.
El desenlace también repercute en la tendencia más amplia de restricciones migratorias laborales que ha impuesto la administración federal este año, desde visas de trabajo hasta solicitudes de residencia permanente.