José Isidro Reyes llegó de El Salvador a Washington en los años setenta y en 1982 abrió El Tamarindo, el restaurante de Adams Morgan que hoy dirigen sus hijas Ana y Evelyn, más de 40 años después.
El Tiempo Latino ya había contado la historia de Reyes en 2017, cuando lo describió como una leyenda del barrio: además de restaurantero, es músico y lanzó en 1988 la canción "El Abandonado", que le dio su apodo.
Un negocio que creció con la familia adentro
Ana, una de las hijas de Reyes, nació durante un turno de su madre en el restaurante: el parto comenzó en pleno trabajo y terminó en el estacionamiento del local. Ella y su hermana Evelyn crecieron entre las mesas de El Tamarindo, haciendo tareas escolares mientras atendían a los clientes.
Hoy, Ana se encarga de la operación diaria y Evelyn de las finanzas del negocio, mientras José, que ya pasó los 70 años, sigue trabajando los siete días de la semana.
Una tradición que se repite cada noviembre
El restaurante mantiene vivas tradiciones propias, como el Día Nacional de la Pupusa, que celebra cada 10 de noviembre con precios especiales para sus platos más pedidos.
En más de cuatro décadas, El Tamarindo se convirtió en punto de encuentro para la comunidad salvadoreña e inmigrante del DMV, con pupusas, tacos y tamales a precios accesibles en el 1785 de Florida Ave NW.