Nathan Ordaz llegó a D.C. United para comenzar una nueva etapa de su carrera. A sus 22 años, el delantero dejó atrás California, donde creció y desarrolló prácticamente toda su formación futbolística, para instalarse en Washington después de un recorrido que ya incluye las categorías juveniles y el primer equipo de LAFC, la selección de El Salvador y el FIFA Club World Cup.
Su llegada a la capital coincide con el Mes de la Herencia Hispana y lo acerca a una de las comunidades salvadoreñas más grandes de Estados Unidos.
Ordaz nació y creció en California. Su familia materna es salvadoreña y su padre es mexicano. Creció rodeado de ambas culturas y en un ambiente donde la comunidad latina también estuvo presente a través del fútbol.
“Crecí en una familia hispana. Crecí jugando fútbol y hay muchos hispanos en Los Ángeles, así que me siento muy cómodo y acostumbrado a estar rodeado de esa cultura. Ahí es donde, de alguna manera, me siento en casa”, dijo Ordaz en entrevista con El Tiempo Latino.
En las canchas compartió desde niño con jugadores de distintos orígenes.
“Tuve muchos compañeros mexicanos, salvadoreños y guatemaltecos. Todos nos sentimos muy cómodos y podemos identificarnos con las mismas cosas, con lo que hacemos durante las fiestas y en nuestro tiempo libre.”
La familia detrás del futbolista
La comida, las celebraciones y las reuniones familiares forman parte de los recuerdos que Ordaz conserva de su infancia.
“Recuerdo todo. A mis padres cocinando, el tipo de comida que preparaban, pasar las fiestas juntos en familia, los tamales y todo eso.”
Su familia es numerosa. Ordaz calcula que, entre ambos lados, pueden reunirse unas 30 o 40 personas.
Cuando se le preguntó quién fue la persona que más creyó en él durante los años en los que perseguía el sueño de convertirse en futbolista profesional, no dudó en señalar a su padre.

“Mi papá fue quien siempre me impulsó a ser profesional. Siempre creyó en mí, entrenó conmigo, me ayudó y me apoyó. Definitivamente fue la persona más importante en ese sentido. Él sacrificó mucho por mí.”
La figura de su padre aparece una y otra vez cuando Ordaz habla de su carrera y de todo lo que ha conseguido en pocos años.
“Creo que muchas veces él probablemente cree más en mí que yo mismo.”
Tres países, una decisión: El Salvador
Por su nacimiento y ascendencia, Ordaz podía representar internacionalmente a Estados Unidos, México o El Salvador. Finalmente eligió vestir la camiseta de la selección salvadoreña.
La decisión, explicó, respondió a una combinación de razones deportivas y personales.
“Creo que hubo varias cosas. Desde el punto de vista de mi carrera y también porque siempre me sentí probablemente un poco más salvadoreño que mexicano.”
También influyó la recepción que tuvo cuando comenzó a trabajar con la selección.
“Cuando fui a entrenar con El Salvador, el grupo siempre fue muy acogedor y muy positivo. Creo que cuando juntas esas tres cosas, simplemente era el lugar indicado para mí y estoy contento de estar jugando para ellos.”
De ball boy a jugar contra Chelsea
Antes de llegar al fútbol profesional, Ordaz era uno de los jóvenes que intentaban abrirse camino dentro del sistema de LAFC.
Ingresó a la academia del club siendo adolescente y llegó a trabajar como ball boy durante partidos del primer equipo. Después avanzó por las categorías de formación hasta firmar como jugador Homegrown y llegar al plantel profesional.
En 2025, aquel joven que había visto los partidos desde un costado de la cancha terminó representando a LAFC en el FIFA Club World Cup. Fue titular contra Chelsea.

“Personalmente, sinceramente nunca pensé que realmente iba a suceder. Siempre fue seguir esperando, esperando y esperando, y trabajando para conseguirlo.”
Para Ordaz, cada paso de ese recorrido ha tenido un significado especial.
“Todo lo que ha sucedido, cada cosa positiva, ha sido una bendición. Estoy muy agradecido.”
En ese momento volvió a mencionar a su padre.
“Eso vuelve a mi papá, siempre apoyándome y diciéndome que podía hacerlo, porque creo que muchas veces él probablemente cree más en mí que yo mismo.”
La participación en el FIFA Club World Cup le permitió enfrentarse a algunos de los nombres más reconocidos del fútbol internacional.
“Cuando tuvimos la oportunidad de clasificarnos y jugar contra esos grandes equipos, fue una oportunidad enorme.”
El partido contra Chelsea también tuvo un momento complicado.
“Creo que sufrí una conmoción cerebral dentro de los primeros 20 minutos del partido contra Chelsea, lo cual fue desafortunado.”
A pesar de eso, conserva un recuerdo positivo de la experiencia.
“Fue una gran experiencia jugar contra esos grandes jugadores que están en grandes equipos. Disfruté cada segundo.”
Una nueva etapa en Washington
En 2026, Ordaz dejó el sur de California para incorporarse a D.C. United.
El cambio representa una nueva etapa tanto profesional como personal. También lo coloca en una región con una importante presencia salvadoreña y una larga relación entre D.C. United y la comunidad latina.
Figuras como Jaime Moreno y Marco Etcheverry marcaron una época en el club y mantienen un lugar especial entre generaciones de aficionados latinos en Washington.
Ordaz lleva apenas unos meses en la ciudad y reconoce que todavía está conociendo su nuevo entorno.

“Llegué recientemente. Solo llevo aquí un par de meses, así que todavía no he podido integrarme completamente.”
Mudarse de una costa a otra también ha sido parte del proceso de adaptación.
“Empiezas a sentirte cómodo y mudarse es todo un proceso.”
La conexión con la comunidad, asegura, apenas comienza.
“Creo que apenas estoy comenzando aquí, tanto con el fútbol como con la comunidad.”
Un mensaje para la próxima generación
La conversación terminó con una pregunta dirigida a los niños latinos que lo ven jugar y sueñan con llegar algún día al fútbol profesional.
Ordaz respondió desde su propia experiencia.
“Creo que simplemente hay que ser positivo, trabajar duro y concentrarse en tu propio camino.”
También habló sobre las comparaciones y la presión por alcanzar determinadas metas demasiado pronto.
“Creo que compararse con los demás frena a mucha gente. Siempre queremos cosas cuando quizás todavía no es el momento adecuado. Creo que el momento adecuado tiene mucho que ver y también los tiempos de Dios.”
Su consejo final resume buena parte del camino que él mismo recorrió desde las categorías juveniles de California hasta el fútbol profesional:
“Concéntrate en tu propio camino en vez de compararte con los demás.”