Hair Love, una emotiva lección de amor

by | Mar 5, 2020

A veces viene bien reírse de uno mismo. Mejor si esa risa rompe algunas costuras de un algo muy serio con lo que tenemos lidiar todos los días. El cortometraje, de siete minutos y que acaba de llevarse el Oscar en su categoría, que logra arrancar carcajadas y ha puesto a hablar de un asunto muy serio es “Hair Love”.

Mientras para unos es fácil hablar bien o mal de su cabello, para los afroamericanos no lo es. Los niños y niñas de color no pocas veces deben aguantar bromas, burlas y hasta bullying por su cabello. De eso se habló durante la presentación del cortometraje animado “Hair Love”, que trae implícito un mensaje: aprecien y quieran lo que tienen, y que otros aprendan a respetar.

En el corto, un joven padre de familia (Stephen) se enfrenta a la tarea de arreglar el monumental pelo de su pequeña Zuri, para juntos ir en busca de su madre al hospital. En esta animación, dirigida por Matthew Cherry, los diálogos están ausentes, porque lo que abunda es ternura, cariño y paciencia. “Con ‘Hair Love’ lo que queremos es que los niños se vean en la pantalla y digan ‘mami este o esta soy yo’”, dijo Cherry.




VALORES. Durante el panel se destacó los valores positivos de este cortometraje, que se acaba de ganar el Oscar. | Foto: Olga Imbaquingo.

VALORES. Durante el panel se destacó los valores positivos de este cortometraje, que se acaba de ganar el Oscar. | Foto: Olga Imbaquingo.

El cortometraje se presentó en el auditorio del Museum of Women in the Arts, para celebrar el Black History Month. Con la representación de esta joven familia se hunde otra sesgada impresión: la ausencia de los padres negros en la crianza de sus hijos. “Queremos que vean que somos normales y que estamos orgullosos de decir quiénes somos”, palabras que a Cherry le merecieron un sonoro aplauso.

A Cherry, ex jugador de la Liga Nacional de Fútbol (NFL), la idea le venía rondando en su cabeza por años. La inspiración final le devino de los incontables vídeos de padres negros lidiando frente al espejo con el pelo de sus hijas. De “Hair Love” se ha hecho un libro para distribuirse en las bibliotecas de las escuelas y se traducirá al francés y portugués. Su dibujante es Vashti Harrison, una joven que durante el panel recordó que en su niñez también se sintió juzgada por su pelo. Le gustaría que el personaje de Zuri, “además de su inocencia se refleje esa frescura que no siempre está asociada con los niños afroamericanos”.


“Hair Love” llega en un momento coyuntural para la población afroamericana. Una nueva ofensiva ya está en camino: lograr que todos los estados firmen el acta conocida como Crown, que prohíbe en el trabajo, en los centros de educación y cualquier otro escenario social demandar a la gente de color cortar o modificar su pelo. California, Nueva York y New Jersey ya han implementado esta ley.




AUTORES. Los niños también hicieron fila para que la autora del libro y el director del cortometraje les firmen un ejemplar. | Foto: Olga Imbaquingo.

AUTORES. Los niños también hicieron fila para que la autora del libro y el director del cortometraje les firmen un ejemplar. | Foto: Olga Imbaquingo.

Entre el público hubo emocionadas voces que celebraron el Oscar del cortometraje, hecho por afroamericanos para su comunidad. También agradecieron que se ponga en la plataforma del debate una característica física, que por decir lo menos es motivo de distracción. El pelo y el peinado, dijeron, no solo lastima a los niños, sino que muchas veces es la razón para rescindir un empleo y es causa de mucho estrés y preocupación a la hora de ir a una entrevista de trabajo.

“Nadie está conforme con algo de su cuerpo. Lo mío ha sido el cabello. Detesto que me lo toquen o me digan lo lindo que es, eso para mí es una burla”, dijo a El Tiempo Latino Bertha Gutiérrez, una mujer afrolatina. “El pelo es una parte sensible de nosotros los negros, nos sentimos rechazados, es difícil peinarlo y siempre pensamos que dirán ‘mira esa cabezota’. La gente debe apreciarme como soy pero que no me digan que tengo pelo bonito”.

A la inspiración de Cherry y las ilustraciones de Harrison se sumó a la productora Mónica Young, una mujer también afroamericana que en Los Ángeles viene apostando por el jazz y sus músicos. Juntos han conseguido mostrar la cuesta arriba que tienen los niños y adultos negros para sostener su autoestima en una sociedad que exalta y glorifica los modelos de belleza anglosajones.

“Esto me golpea, toda mi vida escuchando qué horrible pelo tienes y la familia diciéndote que tienes que apreciarlo. Pero aquí lo que vale es que si no te quieres tú mismo, no quieres a otros, esa es la gran lección”, dijo Herbert Niles, director asociado de la Oficina de Cable, Televisión y Entretenimiento de DC, quien además destacó a importancia de apoyar la creatividad de la gente de color.


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