Washington, DC.- El embajador salvadoreño Rubén Zamora respondió a la denuncia que realizaron hace unos días en DC algunos miembros de la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP), de la Cámara de Comercio y de Aliados por la Democracia de El Salvador en una entrevista exclusiva realizada con El Tiempo Latino el lunes 20.
Zamora afirmó que el Gobierno “no está acosando a la empresa privada” —tal y como lo aseguraron los representantes de la ANEP— y dijo que ya hay una invitación al diálogo para resolver los problemas del país.
“El presidente de la ANEP, Jorge Daboub, está presentando una pintura negra del país y eso mutila la realidad”, expresó Zamora. “El Salvador enfrenta problemas, y vaya que los tiene, es un país que por 20 años descuidó mucho el tema económico”, agregó Zamora, quien participó el jueves 16 en un encuentro con la Cámara de Comercio Salvadoreño Americana y con la delegación de ANEP que provenía de El Salvador.
“Si la idea de todos es que atraigamos más la inversión para el país y si sólo nos fijamos en lo negativo, no vamos a atraer a nadie”, acotó el embajador.
El diplomático reiteró que la forma de presentar a El Salvador con un panorama oscuro no es una solución, en referencia a la visita de la comitiva de ANEP y Aliados por la Democracia, que estuvieron en Washington y sostuvieron diversas reuniones con miembros del Congreso y empresarios del área.
La delegación salvadoreña dijo que por el clima de incertidumbre económica y política el sector privado “no querían hacer inversiones” y agregaron que “el Gobierno de Funes los acosaba”.
“No todos los integrantes de ANEP piensan así. Tenemos miembros participando en el programa de ‘Asocio para el Cremiciento’ y en otros ámbitos y antes esto nunca había ocurrido”, manifestó el embajador Zamora.
“Estoy de acuerdo con algunas cosas que dijo el señor Daboub. Pero no todo es negro y él está presentando una sola cara de la moneda. El Gobierno quiere que exista un diálogo y aunque no se superen todos los enfrentamientos queremos sacar al país adelante y el sector privado es clave para el desarrollo y progreso”, añadió.
Los empresarios que visitaron el área dijeron que en la actualidad el desempleo está “altísimo y el país enfrenta la peor crisis vista en años”.
“El gobierno no está creando las condiciones adecuadas para que el sector privado genere fuentes de empleo”, recalcó Arnoldo Jiménez, director ejecutivo de ANEP, en una entrevista previa con El Tiempo Latino.
Y agregaron que en El Salvador se vive una “gran inseguridad, que afecta la capacidad productiva de ese país”, según explicó Jiménez.
A esto Zamora respondió que el Gobierno está aprovechando la tregua entre las dos principales pandillas —propiciada por un sector de la sociedad civil y la iglesia católica— para desarrollar una política de seguridad que va por tres vías: represión del crimen, la prevención de la violencia y la reinserción a la sociedad.
“Para que esto funcione, necesitamos el apoyo de la empresa privada”, aclaró Zamora, quien asumió funciones el 15 de abril reemplazando así a Francisco Altschul, el cual estuvo en el área por tres años.
Zamora manifestó que en la última reunión anual de ANEP el presidente de El Salvador, Mauricio Funes, invitó directamente al presidente y al director ejecutivo de la organización para dialogar.
Sin embargo, dijo que este tipo de negociaciones serán difíciles de llevar a la mesa puesto que el país está en plena campaña electoral.
Las elecciones, en las cuales los salvadoreños en el exterior podrán participar por medio de la modalidad postal son el 2 de febrero de 2014.
El funcionario, quien fue candidato a la presidencia en 1994, dijo que el país está en una fase crucial en cuanto a acuerdos económicos con EE.UU. como el FOMILENIO II y el Asocio al Crecimiento, que representan grandes inversiones para El Salvador.
“El mensaje para los salvadoreños en el exterior es claro: no sientan que en el país todo es negro y que no vale la pena poner ni un centavo en nuestra nación, porque no es así”, manifestó Zamora, quien antes de estar en DC fue embajador en la India por tres años. “O caminamos juntos como sociedad civil, empresa privada y gobierno o no vamos a avanzar”, concluyó.