Washington DC – Cientos de manifestantes marcharon este lunes 9 frente a la Casa Blanca y al Congreso para expresar su rechazo contra una posible intervención de Estados Unidos en Siria.
Con letreros que decían “Saca las manos de Siria” y “Frena la brutalidad en siria” los activistas exigieron al presidente Barack Obama y al Congreso que eviten intervenir en el conflicto sirio.
La exsecretaria de Estado estadounidense Hillary Clinton dijo este lunes que “sería un paso importante” para evitar consecuencias militares el hecho de que el régimen sirio entregara su arsenal de armas químicas, como ha propuesto Rusia.
Si el régimen de Bachar al Asad “pusiera inmediatamente sus existencias bajo control internacional, como fue sugerido por el secretario (de Estado), John Kerry, y los rusos, eso sería un paso importante”, indicó Clinton en un acto en la Casa Blanca tras reunirse con el presidente de EE.UU., Barack Obama.
Fueron las primeras declaraciones de Clinton, quien dejó en enero el Departamento de Estado, sobre el debate desatado a raíz de la decisión de Obama de pedir autorización al Congreso para llevar a cabo una acción militar “limitada” contra Siriaen represalia por el supuesto uso de armas químicas por parte del régimen de Asad.
La asesora de Seguridad Nacional de EE.UU., Susan Rice, afirmó también el lunes que el posible ataque militar contra Siria “no será otra guerra” y destacó la urgencia de frenar al régimen sirio para que no vuelva a usar armas químicas contra la población.
“Estados Unidos no estará lanzando otra guerra. Como ha dicho reiteradamente el presidente (Barack Obama), esto no será Irak o Afganistán. No habrá tropas estadounidenses sobre el terreno, punto. Ni se parecerá a (los ataques aéreos contra) Kosovo o Libia”, aseguró Rice.
Si no se detiene al régimen del presidente sirio, Bachar al Asad, éste “continuará usando estas armas una y otra vez”, advirtió la asesora.
Rice hizo esas declaraciones durante un discurso ante New America Foundation, un centro de estudios independiente, como parte de la campaña de convencimiento del Gobierno de Obama para que el Congreso apruebe el ataque militar contra Siria.
Con información de EFE-El Tiempo Latino