“FACETS”, UN aliado contra la pobreza en Fairfax
El programa asiste a las personas que no tienen un lugar donde vivir
FACETS es una organización sin fines de lucro, establecida desde 1988 con el fin de mejorar la vida de miles de familias e individuos que enfrentan situaciones de pobreza, afirma en su página de internet.
“Trabajamos en asociación con otras organizaciones para ayudar a prevenir y erradicar la falta de viviendas “homelesness” en familias e individuos”, expresó la directora ejecutiva de FACETS, Amanda Andere.
La organización es miembro activo del Fairfax-Falls Church Community Partnership to Prevent and End Homelessness.
“Abrimos puertas ayudando a las personas a conseguir albergues de emergencia, comida, asistencia médica y trabajando con cada una de ellas para que rompan el ciclo de la pobreza”, señaló Andere.
Eric Salvador es uno de los trabajadores sociales latinos de FACETS. “El alto costo de la vivienda, la falta de trabajo o el sufrir una enfermedad son factores que conllevan a las personas a perder su vivienda”, dijo. “Nosotros trabajamos con cada caso de manera individual pero de una manera integral”, sostuvo.
FACETS realizará el 24 de abril un desayuno de recaudación de fondos. Será de 8 a 9am en el centro de recepciones Waterford, 12025 Lee Jackson Memorial Highway, Fairfax, VA. Reservas en el 703-352-3268.
Timoteo Amaya aún no puede creer que tiene las llaves de su propio hogar, que se acuesta en su propia cama y que ve televisión, sentado en el sillón de su propia sala. Poco a poco se acostumbra a que tiene una cocina para preparar sus alimentos y un baño que no está obligado a compartir con decenas de personas.
El salvadoreño, de 64 años, es uno de los 18 desamparados crónicos en el condado de Fairfax que acaban de ser ubicados en apartamentos, como parte del programa nacional “100.000 Homes”.
Éste identifica a las personas que por mucho tiempo no han tenido un hogar y que son más vulnerables por una enfermedad.
En 2010, luego de vivir 22 años en Estados Unidos sin familia, Amaya perdió su trabajo y tras ser hospitalizado por un ataque al corazón, se quedó literalmente en la calle. “No podía pagar la renta, me quedé sin un lugar donde vivir y con una enfermedad que no me dejaba trabajar ”, contó.
Buscó refugio en el Embry Rucker Community Shelter de Reston. “Por tres años dormí allí”.
En 2013 el condado de Fairfax se unió a la campaña nacional “100.000 Homes” (100.000 Hogares), como parte de su plan para reducir la población desamparada y ayudar a las familias a salir de la pobreza. A pesar de ser uno de los condados más ricos del país, se estima que Fairfax tiene unas 2.900 personas que viven sin un techo, según datos oficiales.
La meta de la campaña “100.000 Homes Fairfax” es ubicar este año a 50 familias en departamentos que son administrados por programas que asisten a la población desamparada. Hasta la fecha ya han ubicado a 45 familias, Pero la necesidad va más allá.
FACETS es una de las organizaciones que trabajan con la campaña para identificar a las personas sin hogar que están en peligro de morir si no se les ubica en una vivienda. “Hay más de 300 desamparados crónicos, cuyas vidas peligran de no tener un hogar”, expresó la directora de FACETS, Amanda Andere.
Amaya fue uno de los identificados. “Estoy muy feliz. Esto me parece un sueño”, expresó Amaya el martes 18 a El Tiempo Latino al abrir la puerta de su apartamento en la cuadra 3900 de Oak Street, el cual comparte con un compañero (“roomate”). Amaya ofreció un tour en su hogar, junto a él estuvo su trabajador social, Eric Salvador.
Ese martes, FACETS celebró junto a otras organizaciones, y representantes del condado de Fairfax, la entrega de los departamento para estas 18 personas.
En la ceremonia Sandara Perry, quien de adolescente vivió en hogares temporales y de adulta durmió entre los árboles al escapar de una relación abusiva, agradeció la oportunidad con un emotivo discurso.“Tener mi propio hogar me ayudará a ponerme de pie nuevamente…Gracias”, manifestó Perry, de 29 años.
En tanto, Amaya confía en que se reintegrará a la sociedad.