El movimiento pro-inmigrante espera ansioso el anuncio del presidente Barack Obama sobre acciones ejecutivas, previsto en las próximas semanas, para aliviar el sufrimiento de millones de indocumentados y a la vez responder a la crisis humanitaria creada por los menores centroamericanos que cruzan solos y sin papeles la frontera de México a Estados Unidos. Pero la espera ha incluido numerosos actos de presión.
Jóvenes participaron el lunes 4 de agosto en una vigilia frente a la Casa Blanca en las que repartieron figuras de papel de mariposas que simbolizan la migración. La joven Brenda Pérez, de origen mexicano, describió entre lágrimas la alegría de reunirse con sus padres luego de años de ausencia y de sus esfuerzos para seguir superándose académicamente. “Pero para los estudiantes indocumentados, para un soñador, las oportunidades educacionales tienen un límite”, lamentó la joven.
El fin de semana pasado también se realizaron otras actividades. Centenares de personas de diferentes puntos de Estados Unidos se concentraron el sábado 2 de agosto en el National Mall, que se conoce en español como la Explanada Nacional, para pedir soluciones al problema de inmigración. La manifestación incluyó una marcha al parque Lafayette, frente a la Casa Blanca.
“Es algo inhumano lo que está sucediendo, no tanto con las personas indocumentadas que ya están acá sino con el caso de los niños” que cruzan solos, dijo la guatemalteca indocumentada Miriam Mijangos, quien llegó desde Nueva Jersey para participar en la protesta. El también guatemalteco Anthony Mazariegos, quien llegó de Massachusetts, y desde hace 17 años reside en Estados Unidos de manera indocumentada, dijo que “es triste cuando a un padre lo deportan a su país y los niños quedan aquí, los padres sufren por amor a sus hijos, eso es injusto”.
Entre los manifestantes estaban los jóvenes profesionales Jaime Cerén y Cindy Zavala, estadounidenses de origen latino, quienes pertenecen a un grupo musical del área de DC. “Las marchas no solo son para enviar un mensaje a Obama sino que dan fuerza a la comunidad y el valor para decir ‘ya no más’”, dijo Zavala. Cerén afirmó por su parte que los congresistas republicanos, que son mayoría en la Cámara de Representantes, han demostrado que rechazan una reforma migratoria, como lo hicieron con una votación reciente para eliminar los beneficios del programa de suspensión a las deportaciones para jóvenes que llegaron de niños a Estados Unidos, conocido en inglés como DACA.
La protesta fue organizada por la Red Nacional de Jornaleros (NLDON) bajo la campaña #Not1More, y otros grupos.
Por otro lado, 112 dirigentes religiosos y activistas fueron arrestados el jueves 31 de julio en un acto de desobediencia civil frente a la Casa Blanca.
El presidente Obama analiza medidas de alivio para millones de indocumentados a pocas semanas de las elecciones legislativas de noviembre, según reportes de prensa. Entre tanto, las autoridades locales están tomando medidas para recibir a miles de menores de edad indocumentados.
El gobernador de Maryland, Martin O’Malley, anunció el martes 5 de agosto que entidades estatales trabajarán con el gobierno federal para unir a los menores con familiares o patrocinadores y colocar a otros en centros de atención federal y estatal. “Maryland fue fundado como un refugio para los que huyen de persecución religiosa y continuaremos honrando a nuestros fundadores trabajando con nuestros socios federales y con otros estados para proporcionar refugio y trato humano a esos niños”, dijo O’Malley.
Para detalles sobre esos esfuerzos visitar: www.dhr.maryland.