De los 15 menores que han cruzado la frontera recientemente y que el doctor Christian Cornejo de la clínica Mary’s Center ha revisado, al menos tres tuvieron que ser sometidas a pruebas de embarazo y exámenes de VIH, según dijo el médico a El Tiempo Latino.
“Es muy penoso porque casi nunca había hecho un test de embarazo a niñas tan pequeñas”, manifestó Cornejo el lunes 18, refiriéndose a un caso específico de una niña centroamericana de 11 años, que fue violada en su país.
“En ciertos pacientes menores estamos haciendo también los exámenes de VIH o enfermedades venéreas debido a las historias de salud que estamos viendo”, agregó el pediatra, quien es el director médico de Mary’s Center.
Cornejo aseguró que en todos los casos que ha visto, los abusos sexuales ocurrieron en los países de origen de los niños y no al cruzar la frontera.
Ésta es una situación que activistas toman como un vivo ejemplo de la violencia que experimentan estos niños en algunos países centroamericanos que los obliga a huir hacia Estados Unidos con o sin sus padres, según afirman.
“A mí se me parte el corazón de pensar que se le tenga que hacer una prueba de embarazo a una niña de 10 u 11 años. Pienso en mi hija que tiene esa edad y me da mucho dolor”, manifestó el activista Antonio Tijerino, presidente de la Hispanic Heritage Foundation, que dirige una campaña por el bienestar de estos menores.
El tema de salud de los niños que cruzan la frontera solos o acompañados es preocupante. Reportes periodísticos de julio dijeron que los miles de menores hacinados en los centros de detención en la frontera corren un alto riesgo de ser expuestos a brotes de enfermedades infecciosas debido a las condiciones que se encuentran en los centros de detención. Éstas son inaceptables para los estándares de salud pública en Estados Unidos, denuncian activistas.
El mes pasado un adolescente detenido en la base aérea Lackland, de Texas, arrojó positivo con la gripe H1N1. Fue hospitalizado después de varios días de presentar fiebre y síntomas gripales, reportaron los medios. Otras enfermedades reportadas han sido el sarampión, varicela o sarna entre otras.
El presidente de la Comisión de Estados Unidos para los Derechos Civiles, Martin Castro, habló recientemente en una conferencia de prensa en Washington, sobre una carta que la comisión envió al presidente Barack Obama en la que detallan serias acusaciones del maltrato de niños en estos centros de detención. “Si estas alegaciones son verdad representa una gran violación a los derechos civiles de los niños”, manifestó.
Entre las alegaciones se encuentra el caso de una adolescente de 17 años que permaneció tres días y medio con su ropa mojada en las llamadas “hieleras” (cuartos con una temperatura congelante), según acusan. “La única fuente de agua que tenía para beber era la del toilet”, expresó la comisión en la carta dirigida al presidente Obama.
Otro caso es el de un niño de 13 años que “fue puesto con dos adultos que lo molestaron sexualmente”.
José de 16 años , quien llegó hace dos meses a Maryland, contó a El Tiempo Latino parte de su experiencia en un centro de detención.“Pasé muy mal ocho días en esa hielera. Así se le llama porque es un lugar muy frío con el aire helado donde a uno lo tienen casi sin ropa, sin un lugar donde dormir”, dijo a El Tiempo Latino.
Según José sólo le deban de comer un sandwich a las 11 de la mañana y a las 12 de la noche. “Bajé mucho de peso”, dijo. “Ahora que llegué a Maryland mi tía me llevó a Mary’s Center y allí me están atendiendo”, expresó el joven.
Clínicas comunitarias como Mary’s Center están recibiendo el peso de los niños migrantes sin que aumenten sus recursos económicos. En las últimas semanas, las cuatro localidades de la clínica —dos en DC y dos Maryland— han recibido a más de 500 niños que cruzaron la frontera sin compañía.
“Proveerle los servicios de salud a estos niños sin un seguro médico representa un costo de cerca de $400 mil para Mary’s Center”, expresó la presidenta de la clínica, María Gómez.