Los propietarios y editores de dos importantes periódicos aseguraron en una reciente visita a DC que en Venezuela y Ecuador se han maniatado las libertades de prensa, debido a las políticas de los gobiernos que presiden Nicolás Maduro y Rafael Correa.

Así lo afirmaron los representantes de los diarios El Nacional, Miguel Henrique Otero, de Venezuela, y El Universo, Carlos Pérez Barriga, de Ecuador, durante sus ponencias en una rueda de prensa conjunta sobre los riesgos de hacer periodismo en América Latina, realizada el martes 2 en el National Press Club en DC.

Durante su estadía en la capital, los publicistas también se reunieron con la legisladora republicana Ileana Ros-Lehtinen, el senador demócrata Bob Menéndez, el republicano Bob Corker y visitaron The Washington Post.

En la rueda de prensa, patrocinada por el Centro para la Democracia y el Desarrollo de las Américas, los editores criticaron a los gobiernos de sus países por los constantes ataques a los medios, una ofensiva que atribuyen a una tendencia generalizada en Latinoamérica para coartar la libertad de expresión.

“Maduro ha diseñado un Plan de la Patria en donde plasma lo que llama ‘hegemonía en la comunicación’. En Venezuela hay más de 1.400 reclamos internacionales por ataques a periodistas, incluido el caso de la bomba que pusieron hace 10 años en la sede de El Nacional y que quedó sin castigo para los responsables”, dijo Otero en su intervención.

Aunque las limitaciones a la libertad de expresión en Venezuela nacieron desde que el difunto ex presidente Hugo Chávez se instaló en el poder en 1999, la ofensiva del gobierno venezolano contra la prensa se radicalizó en 2004, cuando la Asamblea Nacional aprobó la “Ley de Responsabilidad Social en Televisión y Radio (Resorte), o Ley Mordaza, tal como la bautizó la oposición.

“La mayoría de las leyes que (el gobierno) aprueba incluyen artículos que van en contra del libre ejercicio del periodismo”, denunció Otero. Según informes, la llegada al poder de Chávez significó en Venezuela una sostenida supresión de la prensa libre, incluido el cierre de Radio Caracas Televisión en 2007.

Espacio Público, una ONG pro libertad de información, señala en su informe 2013 lo siguiente: “Entre los abusos del régimen venezolano se incluyen ataques a periodistas y medios de comunicación, censura, intimidación, hostigamiento judicial y verbal, amenazas, restricciones administrativas, opacidad en el acceso a la información pública y abuso de poder en la campaña electoral”.

En ese sentido, Otero admitió que la sociedad venezolana “está cada día más desinformada” y que en el 40% del territorio del país “sólo se puede acceder a medios oficiales”.

“La viabilidad económica de un periódico es muy difícil”, subrayó Otero y afirmó que El Nacional no ha tenido autorización para comprar papel de periódico desde hace un año y medio, por lo que subsiste a base del que le envían distintos diarios del continente.

También criticó el impactante crecimiento de radios y televisoras estatales en manos oficialistas; más de 250 horas en menos de un año de cadenas presidenciales por radio y televisión; tribunales controlados por el gobierno a través de 90% de jueces suplentes o temporales.

De los grandes medios en Venezuela, quizás El Nacional es el único que todavía está en manos de una familia con una fuerte tradición por la lucha por la democracia y la libertad de expresión.

Allegados al chavismo ya compraron los diarios Últimas Noticias y El Universal y la televisora Globovisión, única que se oponía al régimen.

Otero lamentó que el modelo opresivo venezolano se “esté copiando” en otros países como Ecuador, Bolivia, Argentina y Nicaragua donde, dijo, hay una atmósfera populista creciente.

“En otros países también se producen leyes que van contra la libertad de expresión. Y esto no ocurre sólo en estos países autoritarios, está sucediendo en México, Chile, Colombia, Brasil y otros países. Es otra forma, una forma continental, de atacar esa libertad”, explicó Otero.

Miembro de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y directivo del grupo de Diarios de América, Otero puso como ejemplo el discurso que dio la presidenta chilena, Michelle Bachelet, durante la inauguración de la Asamblea General de la SIP en octubre en Santiago de Chile. “Bachelet dio un discurso sobre la libertad de expresión y de la prensa, pero con todas estas expresiones de responsabilidad social, que al final sabemos que va a hacer alguna ley que restrinja la libertad de expresión. Se repite en todas partes, es una tendencia”, advirtió.

Por su parte, Pérez Barriga dijo que en Ecuador existe la figura del ‘linchamiento mediático” por la censura del Gobierno de Rafael Correa. “Quiere reformar la ley para poner sanciones más fuertes a los periodistas y medios y además considera que los medios deben ser todos propiedad del estado”, dijo Pérez Barriga.

“Nos mantenemos y pretendemos continuar por encima de todo como medios informativos independientes, porque somos un activo de la sociedad, a la cual no debemos abandonar”, concluyó Pérez Barriga.