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Washington, DC.- La bandera de Cuba flamea bajo el cielo de Washington DC en la embajada de ese país que reabrió sus puertas el lunes 20 de julio, durante un evento histórico, que simboliza el inicio de una nueva era entre dos países rivales de la Guerra Fría, que vivieron más de medio siglo de hostilidad.

El ministro cubano Bruno Rodríguez presidió la ceremonia de izamiento del estandarte en la mansión de tres pisos de estilo francés, ubicada en la cuadra 23 de la calle 16th en el noroeste de Washington.

Bajo un calor agobiante, decenas de personas y medios de comunicación se concentraron en la calle para presenciar el simbólico evento, a las 10:30 de la mañana. Al tiempo que se entonaban las notas musicales del himno nacional de Cuba subía la bandera —roja, blanco y azul con una estrella solitaria. Al llegar a la cima del mastil, tres soldados dieron el saludo a la bandera. Y el aplauso estalló.

Luego de la breve ceremonia al aire libre unos 500 invitados entre oficiales y diplomáticos ingresaron al edificio. “Con el restablecimiento de las relaciones diplomáticas y la reapertura de Embajadas, culmina hoy una primera etapa del diálogo bilateral y se abre paso al complejo y seguramente largo proceso hacia la normalización de las relaciones bilaterales”, dijo el canciller Rodríguez.

Rodríguez hizo énfasis en dos cuestiones espinosas que todavía no se han limado: el levantamiento del embargo y la devolución de la bahía de Guantánamo, en donde Estados Unidos detiene a los presos por terrorismo.

“Es grande el desafío porque nunca ha habido relaciones normales entre los Estados Unidos de América y Cuba pese a un siglo y medio de intensos y enriquecedores vínculos entre los pueblos… “Sólo el levantamiento del bloqueo económico y comercial, que ha causado mucho daño a nuestra gente, el retorno de Guantánamo y el respeto por la soberanía cubana dará algún sentido a este evento histórico del cual somos testigos hoy”, expresó Gutiérrez haciendo eco a las demandas que los líderes cubanos han realizado desde que ambas naciones anunciaron el acercamiento en diciembre de 2014.

“Este es un momento que no podíamos dejar pasar”, expresó el empresario cubano, Luis M Alcalde, que llegó desde Idaho invitado entre las 500 persona que ingresaron luego a la embajada para continuar con la ceremonia. “Ya era tiempo de que Estados Unidos y Cuba reestablecieran relaciones. El pueblo cubano ha sufrido mucho y esperamos que esta nueva era sea de prosperidad”, añadió.

Beatriz Otero, quien fue funcionaria del gobierno de DC, también fue una de las invitadas. “Es tiempo que se levante el embargo contra Cuba”, señaló Otero, quien es de Ecuador.

Afuera del edificio, activistas hispanos celebraron el evento y coreaban a voces “Cuba sí, embargo no”. Otros grupos como el Code Pink, alzaron paraguas rosados cada uno con una letra deletreano la palabra “Amigos”.

También hubo protestas en contra, Danilo Maldonado, quien llegó desde Miami, fue detenido cuando se reventó una bolsa de pintura roja en el cuerpo. “No estoy de acuerdo con esta política. Hay muchos cubanos que han derramado sangre por la tiranía de Castro”, dijo a El Tiempo Latino, mientras la Policía lo revisaba.

También el lunes, por primera vez desde 1961, cuando ambos países rompieron sus relaciones diplomáticas, la embajada de Estados Unidos abrió en Cuba, aunque no hubo una ceremonia mayor. Ésta ocurrirá cuando el secretario de Estado Jonh Kerry viaje a la isla.

El acercamiento entre Estados Unidos y Cuba fue anunciado el pasado 17 de diciembre, cuando el presidente estadounidense, Barack Obama, y el líder cubano, Raúl Castro, acordaron normalizar plenamente sus vínculos.

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