
El Papa Francisco comparte con la gente en caridades Católicas de la arquidiócesis de Washington, el 24 de septiembre de 2014.
Washington, DC.- El Papa Francisco se despidió de Washington, el jueves 24, con un discurso histórico —por ser la primera vez— ante el Congreso, y luego de comer un plato de pollo con fideos que compartió con los pobres en Caridades Católicas. Washington fue la primera etapa de una visita de seis días que lo lleva ahora a Nueva York y Filadelfia.
Ante el Congreso, Francisco enfatizó la americanidad y el espíritu solidario y de justicia social que predica.
“Estados Unidos es para muchos la tierra de los sueños”, dijo en inglés el Pontífice para recalcar que “nosotros, las personas de este continente, no le tememos a los extranjeros porque todos nosotros fuimos, una vez, extranjeros”. Se definió, como lo había hecho el miércoles 23 en la Casa Blanca, “un hijo de inmigrantes”. El Papa Francisco, Jorge Bergoglio, nació en Argentina de padres italianos y ha sido una voz de solidaridad con los inmigrantes y refugiados del mundo.
Más de 100.000 personas se congregaron en las calles de DC para saludar al Papa, unas 11.000 asistieron a la recepción en la Casa Blanca donde compartió complicidad con el presidente Barack Obama en el tema de la nueva relación con Cuba, de la que fue mediador, y conjuntamente con el mandatario estadounidense expresó su preocupación por el cambio climático. Unas 30.000 personas acudieron, también el 23, a la Basílica del Santuario Nacional de la Inmaculada Concepción para la canonización del primer santo hispano de Estados Unidos, Junípero Serra, el fraile español que fundó misiones en California.
Más del 30% del Congreso de EEUU está compuesto por políticos católicos, incluyendo al vicepresidente Joe Biden y al presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner. Además, como se dejó claro durante alguna de las intervenciones de estos días, la iglesia se preocupa por la creciente comunidad hispana, de mayoría católica. Francisco goza del apoyo del 90% de los católicos de Estados Unido y del 67% de todos los estadounidenses, según un sondeo.
A la salida del Congreso, el Papa le pidió a la multitud en español que oraran por él. Y a aquéllos que no son creyentes les pidió que le desearan el bien.