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Más familias que niños no acompañados cruzan la frontera sur de Estados Unidos

Washington, DC.- En los últimos meses más familias que niños menores no acompañados han cruzado la frontera sur de Estados Unidos de manera irregular, según a un análisis del centro de investigaciones Pew.

De acuerdo a datos del Gobierno estadounidense, 32.117 familias o niños con adultos fueron detenidos por las autoridades federales en la frontera sur en un periodo de seis meses, entre octubre del 2015 y marzo del 2016.

Mientras que los menores no acompañados detenidos en ese mismo periodo fueron 27.754.

La salvadoreña Estela Orellana es una de las madres que se arriesgó a hacer la travesía con su niña de apenas 4 años. “No tenía salida. Mi esposo ya estaba aquí y la situación en mi país se estaba tornando demasiado peligrosa

para nosotras”, expresó la mujer, quien el 21 de diciembre fue detenida por las autoridades federales.

El informe dice que las detenciones de familias centroamericanas se han más que duplicado respecto al año anterior, cuando hubo tan solo 13.913 detenciones de este tipo en el mismo periodo, significando un aumento del56 por ciento.

La desesperación se apoderó de Orellana durante la travesía que realizó en la frontera. “Es una situación que uno no le desea a nadie. Pasamos muchas cosas… yo tenía cargada a mi niña todo el tiempo”, dijo. “Hasta que losagentes de inmigración nos agarraron”, agregó la mujer que ahora reside en un vecindario de Virginia.

Los días en el centro de detención fueron los más difíciles, expresó Orellana. “Nos trataron como si fuéramos criminales. Estábamos en un lugar congelante, todos le llaman ’el frigorífico’. Mi hija se moría de frío y ni aún así los agentes se compadecían. Yo trataba de abrigarla lo más que podía con mi cuerpo”, contó.

“Luego me pasaron a un centro en Houston donde estuvimos mejor, pero encerradas por varios días”, dijo.

Madre e hija fueron puestas en libertad el 9 de enero y viajaron para reencontrarse con su esposo y familiares en Virginia.

Las estadísticas de los primeros seis meses de este año fiscal muestran un cambio frente a lo sucedido en 2014, cuando Estados Unidos calificó de crisis humanitaria el número sin precedentes de menores centroamericanos que

cruzaban ilegalmente la frontera. Más de 68.000 niños fueron detenidos ese año.

Cerca de dos tercios de los arrestos de familias realizados en este año fiscal ocurren en la zona de Río Grande, al sur de Texas, dice el informe.

La hondureña Joseline Medina también fue detenida en enero de este año al cruzar la frontera con su niño de 5 años. “Gracias a Dios ahora estamos bien, pero no sabemos lo que nos espera”, expresó.

Ambas madres deben presentarse a una corte de inmigración. Pedirán un asilo para quedarse en este país.

Sin embargo, de ser rechazada su petición, tendrían que enfrentarse a una orden de deportación.

En diciembre de 2015 la cifra de arrestos, tanto de menores como de familias, se disparó y en enero de 2016 el

gobierno inició una serie de redadas para deportar a familias centroamericanas que ingresaron al país después de 2014.

En enero las autoridades arrestaron a 121 inmigrantes que enfrentaban una orden final de deportación y no tenían pendiente un caso de amparo. Grupos de derechos de los inmigrantes lograron detener la salida de unos 30 detenidos.

En mayo, un reporte periodístico anunció que el gobierno tendría planeado más redadas entre mayo y junio.

Hecho que no fue desmentido por las autoridades de Inmigración.

Para Medina, un rechazo a su petición de asilo sería un golpe muy duro. “Mi niño y yo huimos de la violencia de mi país y regresarnos sería terrible. Pondría en peligros nuestras vidas”, expresó la hondureña.

La violencia en Centroamérica ha llegado a límites. En El Salvador, una nación de 6 millones de habitantes, las autoridades reportaron 6.657 asesinatos en 2015, un aumento del 70 por ciento en comparación a 2014. Este país superó a Honduras en la tasa de asesinatos equivalente a 104 por cada 100.000 habitantes.

En Honduras la tasa de homicidios es de 57 por 100.000 habitantes. Guatemala tiene un promedio de asesinatos que es el quinto a nivel mundial.

Grupos pro inmigrantes rechazan la medida del Gobierno y piden al presidente Barack Obama que se consideren a estas familias como refugiados, permitiéndoles un estatus de protección temporal, similar al TPS. “Estamos sumamente preocupados y enojados con la Administración del presidente Barack Obama que sigue persiguiendo a nuestras madres y niños centroamericanos que escapan de la violencia en sus países”, expresó recientemente Gustavo Torres, director ejecutivo de la organización CASA.

El tema migratorio es un punto de discusión en los debates electorales. Los candidatos demócratas apoyan una reforma integral, pero el republicano Donald Trump impulsa las deportaciones masivas.

REDADAS INTENTAN FRENAR EL CRUCE Dice la Casa Blanca

RESPUESTA. El anuncio de nuevos operativos de deportaciones, entre mayo y junio, fue confirmado por el Gobierno. Una portavoz del Departamento de Seguridad Interna — bajo el cual recaen las agencias de Inmigración— señaló que la

política de deportaciones es la misma que se estableció al principio del año, enfocada en familias que cruzaron la frontera después del 1 de enero de 2014, y que han recibido una orden final de deportación de una corte de inmigración

y no tienen pendiente ninguna petición de asilo humanitario.

La Casa Blanca dijo que los operativos de deportación envían un mensaje a las familias centroamericanas para desalentarlas de enviar a sus hijos solos para cruzar la frontera o que quieran cruzar el país como familia. “Esto debería

enviar un mensaje claro, especialmente a las personas que están considerando enviar a sus hijos con los coyotes”, dijo el secretario de prensa Josh Earnest. “Es una mentira que tenemos las puertas abiertas”, expresó.

Desde la ola de niños migrantes en 2014, el Gobierno ha intentado frenar en varias formas la llegada masiva de centroamericanos. Una de las medidas ha sido el refuerzo de redadas. Otras, las campañas publicitarias en

Centroamérica para desanimar a jóvenes a realizar el viaje hacia el norte. “Se ha estado haciendo una campaña en nuestros países para advertir a los padres sobre el peligro de enviar a sus niños solos para cruzar la frontera. Y les pedimos que no caigan en el engaño de los coyotes”, dijo el embajador de Honduras en EE.UU., Jorge Alberto Milla. Otra de las medidas es la implementación de un programa de refugiados para los hijos de padres que viven en EE.UU. de maneral legal.

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