WASHINGTON – Finalmente llegó el gran día para el presidente Donald Trump y el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Paul Ryan, de Wisconsin. Este jueves, la Cámara votó (aprobó) el proyecto de ley de impuestos, la pieza central del plan republicano para impulsar la economía de los EE.UU. (El proyecto de ley fue aprobado con 227 votos a favor y 205 en contra. Trece republicanos votaron en contra del proyecto de ley. Ningún demócrata votó por el proyecto).

Es un margen pequeño para una legislación compleja de 440 páginas que afectará a todos los propietarios de hogares y negocios. El proyecto de ley se presentó por primera vez el 2 de noviembre y se votó solo dos semanas después, dejando poco tiempo para el análisis o el debate.

¿Cuánto cuesta la ley (y quién paga)?

El precio de la ley es de poco más de $1,4 billones, según el Comité Conjunto de Impuestos, lo que significa que se agregaría a la deuda si no se realizan recortes de gastos (o se recaudan más ingresos) en los próximos años para compensar el costo. Los economistas creen que los recortes de impuestos generarían un crecimiento adicional, pero no tanto como para cubrir los costos.

El objetivo principal de la “Ley de reducción de impuestos y empleos” es reducir los impuestos a las empresas en un esfuerzo por hacerlos más competitivos y persuadirlos para que no se muden al extranjero. El proyecto de ley reduce la tasa del impuesto corporativo del 35 por ciento al 20 por ciento y la tasa para los negocios de transferencia bajaría a 25 por ciento (con algunas restricciones). Muchas familias también verían impuestos reducidos, aunque el presidente Ryan admitió que no será el caso para todos. Aquí hay un resumen de lo que realmente está en la versión final del proyecto de ley.

– Mantiene el mandato individual de la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Costo. La Cámara está votando solo por un proyecto de ley de impuestos. El proyecto de ley del Senado actualmente incluye una disposición para eliminar el requisito legal de que casi todos los estadounidenses compren un seguro de salud o paguen una multa. La Cámara no está tocando eso, lo que puede conducir a un enfrentamiento entre las dos cámaras si tienen que conciliar sus muy diferentes versiones de la ley.

– Las grandes empresas ganan. El proyecto de ley de la Cámara recorta la tasa máxima que pagan las grandes corporaciones del 35 por ciento al 20 por ciento, la mayor reducción de una sola vez en la tasa impositiva para las grandes empresas. Es un cambio permanente que no expira. Además de eso, las empresas obtendrían nuevas exenciones fiscales para ayudar a reducir sus facturas, como la capacidad de deducir todos los costos de compra de equipos nuevos durante cinco años, así como una tasa baja especial sobre cualquier dinero que traigan de vuelta a los EE.UU de países con bajos impuestos como Irlanda. Todo el sistema impositivo comercial también cambiaría de un sistema mundial, en el que el dinero en cualquier parte del mundo está sujeto a impuestos, a un sistema territorial en el sólo las ganancias hechas en EE.UU están sujetas a impuestos. Las empresas han abogado por este cambio durante mucho tiempo.

– Las pequeñas empresas obtienen una pequeña ganancia. El 95 por ciento de las empresas estadounidenses están organizadas como empresas de transferencia o responsabilidad limitada (LLC, S-Corps, sociedades), ya que “transfieren” los ingresos del negocio a la tasa de impuestos individual del propietario. El plan de la Cámara baja la tasa máxima del 39.6 por ciento al 25 por ciento para las pequeñas empresas (excluyendo “compañías de servicios” como consultores y abogados) y requiere una fórmula compleja donde la tasa del 25 por ciento solo se aplica al 30 por ciento de los ingresos del negocio. Pero la realidad es que la mayoría de las pequeñas empresas, el 85 por ciento, ya pagan impuestos a tasas del 25 por ciento o menos. Para ayudar a las pequeñas empresas, el proyecto de ley final tiene una tasa del 9 por ciento sobre los primeros $75.000 en ingresos para los dueños de negocios que ganan $150.000 o menos. Pero esa rebaja de impuestos es por fases, lo que significa que no está totalmente disponible hasta 2022.

– A los ricos les va muy bien. Los ricos obtienen muchos beneficios del proyecto de ley. El impuesto al patrimonio, que actualmente se paga solo cuando los bienes y otros activos por valor de más de $5,5 millones se transfieren a los herederos, se duplica a $11 millones en 2018 (alrededor de $ 22 millones para parejas), lo que significa que mucha menos gente tiene que pagarlo. Y el impuesto al patrimonio desaparece por completo en 2024. Los mega ricos también podrían mantener deducciones caritativas, una forma popular que reduce sus pagos de impuestos, y ya no tendrían que pagar el impuesto mínimo alternativo (AMT). Algunos propietarios de empresas adineradas también podrían aprovechar la menor tasa para las llamadas empresas de transferencia o responsabilidad limitada.

– Donald Trump probablemente se beneficiaría mucho. Como explica The Washington Post, muchas partes del proyecto de ley ayudan a Trump. Una de las más interesantes es que la tasa más baja de 25 por ciento para las empresas de responsabilidad limitada se aplicaría a TODOS los ingresos de inversores inmobiliarios pasivos como Trump, un trato mucho mejor que el que obtienen la mayoría de los propietarios de negocios de responsabilidad limitada que están activos.

– La mayoría de los estadounidenses pagarán los mismos impuestos, o menos, hasta 2023. Durante los próximos cinco años, la gran mayoría de los estadounidenses (92 por ciento) pagaría menos o vería pocos cambios, según las estimaciones oficiales del Comité Conjunto de Impuestos. Pero eso cambia drásticamente después de cinco años. En 2023, solo el 40 por ciento de los estadounidenses pagaría menos. Veintidós por ciento pagaría más (el resto ve poco cambio), según el comité.

– Después de 2023, expira una exención impositiva clave de la clase media. Muchas de las personas que enfrentan aumentos de impuestos son sólidamente de clase media (ingresos entre $40.000 y $75.000) o en la clase media “superior superior” (ingresos de $200.000 a $400.000), según el comité. Un ahorro clave para la clase media -el Crédito de Flexibilidad Familiar- desaparece después de 2022. El proyecto de ley de la Cámara también utiliza una baja tasa de inflación después de 2022, lo que significa que más y más personas comienzan a saltar de la categoría impositiva del 12 por ciento al 25 por ciento (que comienza cuando generas $67.500 para los jefes de familia).

– Los impuestos serán más simples para muchos. El proyecto de ley de la Cámara colapsa los 7 niveles de impuestos que actualmente tiene el país a solo 4 (12 por ciento, 25 por ciento, 35 por ciento y 39.6 por ciento). La tasa máxima se convierte en una “tasa millonaria” que se aplica a los ingresos de $1 millón o más por año para las parejas (y de $500.000 o más para individuos). En un esfuerzo por simplificar, la ley de la Cámara también elimina muchos de los créditos y deducciones, los reemplaza con una deducción estándar más grande, un crédito tributario mayor por hijos ($1,600 por niño versus $1,000 ahora) y un nuevo Crédito de Flexibilidad Familiar de $300 por año para individuos y $600 para parejas. La deducción estándar más grande significa que los primeros $12.000 para individuos y $24.000 para parejas son libres de impuestos.

– Dile adiós a la mayoría de las deducciones. Casi todas las deducciones detalladas se van a ir, a excepción de tres. El proyecto de ley final de la Cámara mantiene las deducciones por donaciones caritativas, impuestos a la propiedad de hasta $10.000 por año y la deducción de intereses hipotecarios. La deducción de intereses hipotecarios estaría limitada a $500.000 para hipotecas (ahora menos de $1 millón).

– Desparecen la mayoría de los beneficios impositivos para estudiantes universitarios. Por el momento, los estadounidenses de bajos y medianos ingresos pueden deducir hasta $2.500 al año en intereses de préstamos estudiantiles y en matrículas de hasta $4.000 al año. Estos beneficios desaparecen a partir de 2018.

Lea la nota completa del Washington Post aquí.

(Traducción El Tiempo Latino/El Planeta Media).