Este martes, el gobierno salvadoreño acreditó a un total de 165 educadores para que hagan las labores en calidad de tutores mediante el Programa de Modalidades Flexibles, creado para brindar atención a adolescentes que decidieron dejar la escuela por la violencia.
Los maestros lograron conseguir su certificación gracias a un trabajo en conjunto entre el Ministerio de Educación del país centroamericano y la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional.
Así, de acuerdo con información de EFE, podrán impartir clases de bachillerato.
Según la fuente, los docentes serán distribuidos a lo largo y ancho del país de la siguiente forma: 87 se encargarán de hacer sus labores en la zona central del país, 58 en el oriente y los 20 restantes en el occidente.
Para El Salvador, el tema educativo sigue siendo una de sus grandes deudas, pues la violencia en las calles, en su mayoría protagonizadas por las pandillas, alejan a los más pequeños de las aulas.
La Mara Salvatrucha y Barrio 18 son los dos grupos criminales con más adeptos en el país, uno que cuenta con una de las tasas de homicidios más grande del mundo.