La fiesta del fútbol volvió a ser noticia con otra jornada de eliminatorias en una fecha FIFA celebrada el 15 de noviembre. Estados Unidos, ya con semanas de antelación sabiendo que su rival de turno sería Inglaterra, visitó Londres con la misión de salir airoso; sin embargo, los de Gareth Southgate tuvieron otros planes e hicieron de casa su fortín para imponerse por 3-0.
Con la mente puesta en la Copa del Mundo Catar 2022, los norteamericanos han transitado un camino irregular en los últimos dos años, con fracasos que nadie tenía en sus planes, pero que a su vez los hizo tocar fondo para obligarlos a buscar su mejor versión y así dejar atrás esta sombría manera de ser vista por el universo futbolísitco.
Son muchas las cosas por mejorar, pero para ellos la ganancia está en regresar al terreno de juego para ensamblar sus piezas y apuntar hacia un norte lo suficientemente positivo para retomar la senda del pasado.
Las acciones
En apenas dos minutos, la selección de Inglaterra encaminó su juego. En el amistoso celebrado en el mítico estadio de Wembley contra Estados Unidos, el evento servía también de homenaje para la figura de Wayne Rooney, compromiso donde el fútbol de los británicos fue una tromba que el cuadro norteamericano no logró detener.
En un inicio parejo, el combinado inglés fue el primero en contar con una clara ocasión de gol.
Corría el minuto 22 cuando Harry Winks quedó solo frente a Brad Guzman; sin embargo, su disparo abajo y al centro fue detenido con categoría por el guardameta para ahogar el grito del equipo local. Segundos después, era el turno de Christian Pulisic, quien estuvo cerca de agitar las redes por los norteamericanos, pero la reacción de Jordan Pickford fue mejor y mantuvo la paridad.
Al 26 se gritó el primer tanto.
Jesse Lingard, del Manchester United, fue el responsable de finalizar con éxito una jugada en la que recibió de Dele Alli. El volante disparó desde el borde del área y la esférica descansó en la escuadra derecha para el 1-0.
Aún se intentaba levantar el conjunto americano cuando el 2-0 los volvió a golpear, esta vez por intermedio de Trent Alexander Arnold. El del Liverpool definió al 27 de primera luego de ser asistido por Jadon Sancho, el joven que está de moda en el balompié del Viejo Continente y que es seguido por los grandes combinados del planeta.
Pese a que el impacto de uno y otro tanto se hicieron sentir, Estados Unidos entendió que había tiempo suficiente para hacer las labores, empezando por arreglar la retaguardia y evitar salir de Londres goleada. Pulisic era el que llevaba la batuta de cada ataque. Entre habilitaciones y disparos, el del Borussia Dortmund inquietaba a la defensa contraria, pero sin que la consecuencia fuera positiva.
Poco después de la hora de juego, Bobby Wood conectó de cabeza y el balón salió por centímetros sobre el travesaño, en la más peligrosa jugada del complemento para los visitantes.
El golpe lapidario de los ingleses llegó en la fracción 77, cuando un tiro de Callum Wilson ingresó a la meta tras impactar primero en el poste, dejando sin opción alguna a Guzman.
Caída en el último momento
En el último suspiro del encuentro, Matteo Politano agitó las redes para darle el triunfo a Italia sobre Estados Unidos, en compromiso amistoso correspondiente a la última fecha FIFA de este tipo en el año.
En un compromiso celebrado en territorio belga, norteamericanos y trasalpinos mantuvieron un accionar parejo, en el que el triunfo pudo haber estado en cualquiera de los dos bandos, arrimándose a último momento hacia el lado europeo.
Para el combinado americano, el experimento de este 20 de noviembre estuvo centrado en la labor que sus piezas más jóvenes podían hacer, con nueve de los 11 titulares con 23 años o menos.
La acción, de acuerdo con la agencia de noticias EFE, representó un récord para dicha selección, al mostrar un 11 que promedió 22 años y 71 días, dejando atrás la marca establecida en mayo de este año ante Bolivia, con un cuadro de 22 años y 160 días.
Con Italia como el combinado que llevó la batuta del choque, sobre todo en el plano ofensivo, fue el guardameta Ethan Horvath la gran figura del compromiso al rechazar cada intento de sus contrarios, salvo el último, traducido en gol.
Fueron 19 los disparos de los italianos hacia el arco rival, con respuestas cada vez más solventes, brindando confianza a una pieza que, tras este compromiso, asegurará minutos para próximos choques de su país.