Aunque Nicolás Maduro había prometido anuncios importantes en materia económica para este lunes 14 de enero, su discurso no fue más de lo mismo. Señalamientos y ajuste de salario, pero que no impacta de manera positiva en el bolsillo del ciudadano de a pie.

En el mes de agosto, Maduro había iniciado el denominado plan de recuperación económica y luego de eliminarle cinco ceros al bolívar, anunció un salario de mil 800 bolívares, que de acuerdo a la tasa de cambio oficial, en ese momento de 60 bolívares, eran unos 30 dólares, el salario más bajo de América Latina.

Casi cinco meses después Maduro nuevamente habla de un ajuste salarial y deprecia la capacidad de compra del venezolano, quien aunque recibirá más bolívares, al hacer la conversión, tiene menos dólares en su bolsillo. Un escenario complejo para una economía como la del país petrolero, que según expertos, se ha dolarizado de facto.

A partir del 15 de enero, los venezolanos que devenguen salario mínimo, solo recibirán 18 mil bolívares, monto que según la tasa de cambio, son solo 21 dólares. La tasa del Banco Central de Venezuela se ha depreciado de 60 a 862 bolívares.

Estos anuncios, más de recuperar el poder adquisitivo del país, hacen más dependiente a quien devenga salario mínimo de los mecanismos de control del régimen venezolano.