La vida de Ebonee Hill ha sido un infierno en los últimos tres meses. La mujer que reside en D.C. sabe lo que es el sufrimiento extremo de ser madre luego de que dos de sus hijos fueran heridos de bala en el lapso.
Los hechos, por la forma y el lugar, solo han creado mayor angustia en la mujer, quien no esconde su desespero por salir del lugar donde vive y empezar desde cero bastante lejos de aquellos sitios que tan malos recuerdos traen.
“Es difícil porque no sabes cuándo agacharte y esquivar las balas”, dijo Hill a la cadena Telemundo. “No sabes si serás capaz de caminar a tu auto”.
La noche del sábado 4 de mayo, su hijo de 13 años recibió impactos de bala mientras caminaba con un amigo por la cuadra 4500 de Douglas Street NE. Sus heridas fueron alrededor de la columna vertebral, por lo que podría no volver a caminar.
“Cómo le explico a mi hijo que hay una gran posibilidad de que nunca pueda volver a montar bicicleta”, señaló. “Nunca va a poder hacer cosas normales solo porque estaba hablando con unos amigos”.
Antes, el 14 de febrero, su hijo de 12 años pasó por la situación mientras se trasladaba a casa desde un parque infantil.
“Físicamente está bien pero mentalmente no”, aseguró sobre este último.